El Barça se puso serio para no complicarse el pase
Un parcial final de 7-2 en los últimos diez minutos, cuando el partido se había igualado, les permitió a los azulgranas alcanzar la final de la XXII Copa ASOBAL.
Un parcial final de 7-2 en los últimos diez minutos, cuando el partido se había igualado con un inteligente Cuatro Rayas Valladolid, le permitió al FC Barcelona Intersport alcanzar la final de la XXII Copa ASOBAL, tras recurrir a todo su arsenal para plasmar su favoritismo.
La gran dirección de un infalible Raúl Entrerríos acabó decantando un choque en el que si los vallisoletanos hubieran sido capaces de igualar el partido, cuando dispusieron de la oportunidad para ello, quizá hubieran sembrado dudas en un rival que apretó cuando lo necesitó el acelerador.
El conjunto catalán intentó huir de cualquier atisbo de confianza y desde el inicio tomó el mando del encuentro con una defensa cerrada sabiendo sujetar a los lanzadores rivales, aunque el internacional Eduardo Gurbindo fue capaz de mantener a su equipo desequilibrando en el uno contra uno.
Además, varios errores sucesivos en los azulgranas permitieron el contragolpe vallisoletano y de una máxima renta de tres goles (5-2, minuto 6) se pasaría a la igualdad (6-6) que se mantuvo durante algunos minutos porque empezaron a aparecer también los extremos vallisoletanos Joli y Nikcevic, al igual que ambos guardametas.
Una nueva escapada azulgrana (12-9, minuto 21) provocó el tiempo muerto de Juan Carlos Pastor que poco solucionó porque ya el Barça había encontrado la necesaria fluidez en su ataque y un perfecto "abrelatas" en el versátil Rutenka que suplió las ausencias por lesión en el pivote de Noddesbo y Oneto para dejar un 18-14 al descanso.
La primera exclusión azulgrana fue perfectamente explotada por el conjunto de Pastor para dejar la renta en tan solo un gol (20-19, minuto 37) cuando había alcanzado los cinco de margen en el inicio del segundo periodo, teniendo que llamar a capítulo a los suyos Xavi Pascual.
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Sin embargo, el partido ya era otro, con el ritmo ralentizado que ahora sí le funcionaba a Cuatro Rayas Valladolid y que le llevó al técnico catalán a recurrir a Saric para la portería, aunque Gurbindo seguía reivindicándose ante el que todos dan como su futuro equipo para la próxima temporada.
Nikcevic desaprovechó la opción del empate y el Barça, ya con su mejor siete en cancha, no perdonó para poner tierra de por medio en busca de la final logrando su máxima renta (31-25) tras un parcial de 6-1.