Una vuelta al mundo por 150 euros al mes
Javier Martínez, un aventurero que recorre el planeta en bicicleta


En las antípodas del deporte de competición, lejos del reconocimiento mediático, existen personas que conjugan como nadie deporte, aventura y amor por la vida. Uno de estas figuras se llama Javier Martínez. Este madrileño de 28 años vio en el ciclismo una forma de relacionarse con un mundo que ansiaba conocer y se decidió a recorrerlo en bicicleta. En la actualidad se encuentra en el continente asiático, que cruza desde hace más de un año, y atendió a AS en Katmandú, Nepal, en, digamos, su particular parada en boxes tras superar más de 16.000 kilómetros sólo por Asia. Su destino, Madrid, y su próxima etapa, África.
La bicicleta está equipada con alforjas donde llevar su equipaje, de entre 60 y 75 kilos. Lejos de lo que pueda parecer, Javier sólo encuentra hospitalidad allá por donde va. "Nunca he tenido problemas de seguridad, a la gente le llama la atención mi forma de viajar, sólo en Vietnam encontré hostilidad por parte de los conductores". Pero eso no hace que sus travesías estén exentas de aventuras: "Ha habido momentos peligrosos. En Indonesia me atropelló un camión. Por suerte sólo aplastó la rueda delantera. Y en Camboya la travesía por la selva fue durísima, me caía continuamente".
Porque esta aventura, a la par que apasionante, es durísima: "En China he llegado a ascender puertos de hasta 5.000 metros de altitud y otros muy largos, con rampas de hasta el 20 %, donde he podido tardar hasta dos días en terminarlos". Su alojamiento no es más que una tienda de campaña: "He pasado noches a -15º. No podía parar de moverme para no congelarme esperando a que amaneciera para poder dormir algo". Pasará el invierno en Asia donde, entre otras muchas cosas, pretende visitar el campo base de los 14 ochomiles.
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Presupuesto.
No tiene intención de cancelar su viaje para volver a casa de sus padres, en Majadahonda (Madrid). Como mucho, una visita fugaz cuando acabe esta etapa: "Lo llevaban mal, pero ahora mi padre se informa de los sitios a dónde voy. Casi sabe más él sin haber estado que yo". Tampoco le falta dinero para subsistir, ya que es capaz de continuar su aventura por 150 euros al mes, dinero que consigue vendiendo fotos, su otra gran pasión, de los sitios a donde va y algún patrocinador que aporta pequeñas sumas encandilado tras visitar su blog (ww.bicicleting.co). Y es que asegura que no será algo material lo que ponga fin a su aventura.