El Atlético se duerme y deja escapar la victoria en casa

BALONMANO | LIGA CAMPEONES | ATLÉTICO DE MADRID 30 - CHEKHOVSKIE 30

El Atlético se duerme y deja escapar la victoria en casa

El Atlético se duerme y deja escapar la victoria en casa

Los rojiblancos dejaron una victoria que parecían tener segura al inicio del segundo tiempo, en un tramo final de partido en el que los rojiblancos se enredaron en la defensa del Chekhovskie.

El Atlético de Madrid dejó escapar una victoria que parecía tener segura al inicio del segundo tiempo, en un tramo final de partido en el que los rojiblancos se enredaron en la defensa del Chekhovskie Medvedi, que se llevó un punto (30-30) de Vistalegre, gracias a un lanzamiento de penalti de Eduard Koksharov ya con el tiempo concluido.

Un varapalo para el conjunto rojiblanco, que segundos antes dispuso de un lanzamiento del extremo Roberto García Parrondo, que se estrelló en el poste, para sumar un triunfo en el retorno, veinticinco años después, de la máxima competición continental a Madrid.

Larga espera que de inicio pareció convertirse en un lastre para los madrileños, que arrancaron excesivamente imprecisos, especialmente en ataque, un encuentro, en el que el Atlético de Madrid tuvo su talón de Aquiles en los lanzamientos de penalti.

Nervios que se encargó de aplacar la excelente defensa que desde el comienzo planteó el Atlético, que hoy no acusó la baja del lesionado Didier Dinart, gracias al efectivo trabajo de Mariusz Jurkiewicz y Joan Cañellas.

Un Jurkiewicz que fue el primero en explotar la mayor velocidad del conjunto madrileño, que en todo momento pareció disponer de una marcha más que los gigantones rusos, que sufrieron lo indecible para contener la circulación de balón del Atlético

Dificultad que explotaron al máximo los pupilos de Talant Dujshebaev, que buscaron acabar una y otra vez sus ataques por los extremos, donde brilló especialmente David Davis, y el pivote, donde Aginagalde se mostró igual de efectivo que ante el Silkeborg

Velocidad que permitió a los madrileños adquirir una ventaja de cinco tantos (10-5), que no creció más a causa de la formidable labor del meta ruso Oleg Grams, especialmente en los siete metros, donde forzó el fallo de los lanzadores en los cuatro lanzamientos de los que dispusieron los rojiblancos.

Errores que permitieron al Chekhovskie, que sólo encontró soluciones en ataque en el poderoso brazo de Siarhei Harbok, mantenerse vivo al descanso, al que se llegó con una renta de cuatro goles (18-14) para los madrileños.

Un Atlético que pareció soltarse definitivamente con la transformación a los dos minutos de la segunda parte de su primer lanzamiento de penalti, obra del macedonio Kiril Lazarov, que anotó todos los siete metros que desde entonces dispusieron los rojiblancos.

Sin ataduras mentales ya, el Atlético se disparó en el marcador hasta alcanzar una máxima renta de ocho goles (23-15), que curiosamente dio inicio a una inesperada "pájara", cuando los madrileños parecían tenerlo todo a favor.

Los casi ocho minutos que los de Dujshebaev se pasaron sin marcar, permitieron al campeón ruso aferrarse a un partido, que parecían tener perdido, con un contundente parcial de 0-6 que situó el tanteador en un inquietante 23-21 para los locales.

Ventaja que el Chekhovskie dejó unos minutos más tarde en su mínima expresión 25-24 con un gol del pivote Mikhail Chipurin, encargado de finalizar el juego ofensivo de los "osos" de Chekhov, muy mejorado con relación a la primera parte.

Aunque la explicación de la remontada visitante no se encontró en ataque, sino en defensa, donde Grams encontró, por fin, la colaboración de sus compañeros, liderados por el veterano Eduard Koksharov, que volvió a dar una lección de como defender en el puesto de avanzado.

Magisterio al que el Atlético contrapuso la inspiración final siempre fiable Jose Javier Hombrados que con tres paradas casi consecutivas permitió al Atlético llegar al último minuto de juego con un gol de ventaja (30-29) y la posesión de balón.

Un último ataque en el que los madrileños supieron mover con paciencia el balón hasta llegar a Roberto García, que vio como no sólo se estrellaba en el palo, sino que el rebote caía en las manos de Filippov, que rápido montó el contragolpe que daría origen al penalti definitivo transformado por Koksharov