Maradona se retrasó y no corrió con la antorcha
Sabatini, última relevista en un recorrido más tranquilo

La llama olímpica ardía en Buenos Aires y Diego Maradona estaba en México en viaje de negocios, de forma que el Pelusa no pudo cumplir con su deseo de ser el primer relevista por las calles de la capital argentina. Le sustituyó el winsurfista Carlos Espíndola, infinitamente menos conocido, pero con muchos más galones olímpicos: ha sido tres veces medallista. La tenista Gabriela Sabatini fue la encargada de cerrar el recorrido y llevarla hasta el Club Hípico Argentina. Gabriela también tiene méritos en los Juegos: fue bronce en Seúl 1988.
La llama había llegado desde San Francisco, y el temor a los incidentes que jalonan su viaje mundial obligó a los responsables de la seguridad bonaerense a anular la ceremonia de bienvenida y a ocultar en fuego no se sabe dónde. Triste destino para un rito que nació con los ideales de paz y universalidad. Lo que antes era una fiesta en cada una de las ciudades que acogían la llama, se ha convertido en un dolor de cabeza.
En Buenos Aires, la antorcha recorrió sin grandes incidentes las calles de la ciudad y las aguas del Río de la Plata, en canoas impulsadas por remeros argentinos. La custodiaron 2.700 policías.
Las autoridades chinas eligieron Buenos Aires como única ciudad suramericana receptora de la antorcha por su amplia colonia china, que llega a 60.000 personas.
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El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, advirtió ayer que las protestas durante el recorrido de la antorcha olímpica han irritado a China y traerán "consecuencias" más allá de los propios Juegos. Lee señaló en un comunicado que el pueblo chino ve estos actos como una grave afrenta a su nación en un momento histórico para ésta y destacó que "cualesquiera que sean las intenciones de los manifestantes, los chinos creen que quieren humillar a su país y a su pueblo más que al gobierno", precisó. Hay miles de mensajes de la población en contra de la comunidad internacional y de los extranjeros en general, asegura Lee.
