Turf | Grand National en Aintree

Un ex alcohólico gana con 'Compley or Die'

Timmy Murphy triunfa tras once intentos fallidos

<b>CAMINO DEL TRIUNFO. </b>'Compley or Die' (izq) pasa un obstáculo.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Timmy Murphy, jockey irlandés que fue alcohólico y pasó en el año 2002 seis meses en la cárcel a causa de un serio incidente en un avión, cuando estaba bebido, se impuso ayer en el Grand National a lomos de Compley or Die. Fue la rehabilitación total de un hombre que consiguió superar ese oscuro momento de su vida.

El caballo ganador, de nueve años, era el segundo favorito antes de la carrera y su victoria se pagó diez a uno. Por su parte, Cloudy Lane, que centraba la mayor atención antes de la carrera de obstáculos más famosa del mundo, acabó sexto y fortaleció la teoría de que en el Grand National raramente gana el favorito.

Estaba siete a uno en las apuestas, pero nunca se mostró entre los candidatos a la victoria, a pesar de que en las vísperas se aseguraba que ningún caballo era tan favorito desde los tiempos en que el mítico Red Rum venció tres veces en los años setenta.

Timmy Murphy es un jockey experto, que había competido en la carrera estelar del hipódromo de Aintree, en las cercanías de Liverpool, en once ocasiones anteriores. Siempre se le había escapado el triunfo. Ahora, por fin, lo consiguió.

"He montado mejor que nunca y Compley or Die ha respondido a la perfección en los obstáculos y ha llevado siempre un gran ritmo. Ha sabido aguantar muy bien el ataque final de Paul Carberry, con King Johns Castle", dijo el jinete tras su victoria, evidentemente la más importante de su vida deportiva. "Me alegro mucho por David Pipe, porque esta es la carrera que él siempre ha querido ganar", añadió en referencia al preparador de Compley or Die.

Acabaron 15.

King Johns Castle fue segundo (se pagaba veinte a uno), mientras que la tercera plaza se la llevó Snowy Morning, montado por David Casey, con una cotización de dieciséis a uno.

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La carrera hizo honor a su dureza y sólo quince de los caballos que tomaron la salida llegaron a la meta tras los 7.240 metros y los 30 terribles obstáculos.

Por cierto, que Compley or Die significa Cumple o Muere. El caballo venció, cumplió y vive triunfalmente. Gracias a un ex alcohólico y ex presidiario.

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