Fútbol Sala | Amistoso | España 2 - Eslovaquia 1

España derrota a Eslovaquia sin grandes alardes y con la pólvora mojada

España se impuso a Eslovaquia en el encuentro amistoso que ambos equipos disputaron hoy en Palencia y en el que los bicampeones del mundo desplegaron su mejor fútbol sala sólo a ratos y en el que evidenciaron escasa efectividad, sobre todo gracias a la buena actuación del portero eslovaco Gasparovic.

España derrota a Eslovaquia sin grandes alardes y con la pólvora mojada
Agencia de Noticias
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El combinado español salió impetuoso, bien armado atrás, con el cierre Kike apuntalando la defensa, y con una presión en tres cuartos de cancha que, enseguida, propició un par de ocasiones que hispano-brasileño Marcelo erró. No obstante, Eslovaquia salía al contragolpe con rapidez cada vez que España no finalizaba su posesión.

Así, en el segundo minuto, un disparo desde el lateral del área de Álvaro golpeó en Cambal, quien lo introdujo de forma involuntaria en su propia meta. Tras el tanto inicial, las oportunidades para los españoles se sucedieron, mientras que los eslovacos siguieron esperando en el medio del campo, basculando correctamente y aguantando con solidez el juego de toque, desmarque y paciencia por el que siempre aboga España.

Aún así, el equipo español perdió profundidad en ataque a medida que Venancio movió el banquillo. Eslovaquia, por su parte, subió la marca para intentar aprovecharse de algún fallo de la ''roja''. De este modo, el conjunto visitante encerró a España hasta que Halko logró el empate, tras un pase de la muerte de Pavlovic.

El tanto provocó que Venancio moviese ficha y recurriese a la columna vertebral de la selección. Con Kike, Marcelo, Andreu y Álvaro en pista, el fútbol sala de control y dominio regresó y con éste la intensidad competitiva.

El dinamismo de Marcelo, con un guante en la planta de la bota, y la sobriedad de Kike a la hora de organizar y dirigir fue de lo mejor de la selección hasta que Ortiz desempató el duelo con un remate seco desde unos doce metros tras de un rechace de la embotellada zaga eslovaca a escasos segundos del descanso.

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En el segundo período, España dotó de una mayor velocidad al esférico, trianguló mejor y, en definitiva, subió un peldaño su ritmo de juego, lo que se tradujo en una serie de ocasiones que el guardameta eslovaco Gasparovic atajó de forma meritoria.

Sin embargo, hacia el ecuador de la segunda parte, Eslovaquia se desperezó con movimientos menos elaborados y precisos que los de los españoles, aunque también válidos a la hora de crear peligro. En esta última fase del partido, el equipo español se mostró conformista y especuló con un resultado favorable hasta que se llegó al final del encuentro.

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