Dos placas de titanio y 70 grapas en la cabeza

"El simple hecho de verme con un dorsal en Australia ya fue un premio grandísimo". Alberto Contador, madrileño de Pinto (6-12-1982), decía esta frase en 2005, después de haber ganado en Adelaida la etapa reina del Tour Down Under. Era su primera carrera y su primera victoria después de haber estado a punto de perder la vida... Luego llegarían muchas más.
El 12 de mayo de 2004, Contador se desplomó durante la primera etapa de la Vuelta a Asturias y comenzó a tener convulsiones. En la caída se fracturó el hueso malar, pero lo peor era un coágulo que había en su cabeza. En el Hospital de Asturias pensaron que podría haberse producido por la caída y a los diez días recibió el alta. Pero a los cinco días de estar en casa volvieron las convulsiones. En el Hospital Ramón y Cajal dieron por fin con el diagnóstico: un cavernoma (malformación genética de una arteria).
Noticias relacionadas
Justo un mes después del accidente, Contador fue operado durante cinco horas por la doctora Aurora Martínez Rodrigo. "Me abrieron en dos el cráneo para la intervención y me pusieron 70 grapas de oreja a oreja y dos placas de titanio", cuenta el maillot blanco del Tour.
Durante su estancia en el hospital, Contador leyó por segunda vez La vuelta a la vida, el libro de Lance Armstrong, superviviente de cáncer. Ahora, Alberto corre en el Discovery, el equipo de su ídolo, aunque Contador no se parece al texano. Es más bien un calco a Pedro Delgado...