Tenis | Wimbledon

El día grande de Feliciano ante el ídolo local Henman

"En el quinto di todo lo que tenía"

<b>TRIUNFO. </b>Feliciano tumbó a Henman.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Al comienzo del quinto set ante Tim Henman, con la Centre Court rugiendo, nadie hubiese dado un penique por Feliciano López: Henman había resucitado desde el abismo de dos sets a cero que había impuesto Feliciano, sin perder un solo servicio, y la Pista Central vibraba: Satisfaction a tope, como ante Mick Jagger y las Satánicas Majestades que el mundo y el demonio conocen como The Rolling Stones

Entonces, entre cuarto y quinto sets, y en presencia de "fans" tan enrollados como el Príncipe Michael de Kent, Feliciano López hizo lo impensable: mantuvo la cabeza fría. Se fue al vestuario, a mojarse la delicada cabellera. Y rompió el ritmo y el momento de la Centre Court y de Tim Jagger Henman. Contó Feliciano: "Me mojé la cabeza con agua, a ver si era agua bendita . Y pensé: 'Feliciano, ahora tienes que dar todo lo que tengas en el quinto set".

En el camino de regreso a la Central, Feliciano pudo leer el friso con los versos del If de Kipling que vigilan la puerta de entrada al templo del tenis mundial: "Si te encuentras con el Triunfo y el Desastre, trata a esos dos impostores exactamente igual". En una exhibición de saques cortados y planos y de restos de revés, moldeados por su entrenador Albert Costa, Feliciano había sometido a Henman en los dos primeros sets: 7-6, 7-6. Pero un agujero cósmico de concentración engulló el saque de Feliciano en los sets tercero y cuarto: 6-3 y 6-2 para el ídolo de Wimbledon, el británico Henman, con cuatro rupturas de ese servicio que parecía venir de otro planeta.

Noticias relacionadas

"Cabeza, cabeza", pedía Albert Costa a Feliciano desde el palco de entrenadores. Feliciano se mojó la cabeza, pasó bajo la inscripción de Kipling y regresó adonde le esperaban el Triunfo o el Desastre. La metralla de su saque ("si lo mete plano y bajo a la izquierda, simplemente es imposible de devolver", señala el gran John McEnroe) contra el hechizo de Jagger Henman y la Centre Court.

Reveses paralelos. Quinto set, 6-1 en 34 minutos. Total: tres horas y 17 minutos. Bye-bye Tim Henman. Triunfo de Feliciano, que hoy repite ante Tonga. Estuvo tan cerca el Desastre

Te recomendamos en Polideportivo