Tenis | Torneo de Wimbledon

Nadal borró los saques de Fish a 221 por hora

Rafa avanza en tres sets y ahora se mide al austriaco Eschauer

<b>EXTRAÑA APARIENCIA. </b>Nadal golpea una bola ante la mirada atenta de los espectadores de la Central, una pista que ha perdido la clásica visera que cubría las gradas.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

La curiosidad está en la calle. Preguntas y mensajes van y vienen: "Oiga, ¿podrá jugar bien Nadal en esa dichosa hierba de los dichosos ingleses?" Algo por el estilo le preguntaban los americanos a Hemingway cuando Don Ernesto levitaba ante Antonio Ordóñez.

Algo parecido a una respuesta escribió una vez Gregorio Corrochano, hablando de Cayetano Ordóñez, El Niño de la Palma, el padre de Antonio: que se presentaba en Madrid. En el artículo que pasó a la Historia como la crónica que no fue, Corrochano escribe: "Es de Ronda y se llama Cayetano. El nombre es de torero; el pueblo, también. Condiciones tiene, yo las he visto". Y, ¿qué ha visto usted en la desplumada y descubierta Central de Wimbledon? Pues, de momento, que Nadal ha ganado en tres sets, dos horas y 18 minutos, a Mardy Fish, americano de Minnesota y residente en Miami. Para curar la curiosidad, tres escenas.

Escena 1. Primer set, sexto juego. El pegador gigantón Fish, que empieza a desesperarse, (una vez, este tipo bateó una bola de béisbol fuera del Shea Stadium de Nueva York, un home-run), cañonea un servicio tremendo, imponente a la izquierda blindada de Nadal. Cuando el marcador Rolex de la Centre Court señala la velocidad del saque, 138 millas, 221 kilómetros por hora, la bola ya es una bala, pero en el campo de Fish, que ni la ve pasar de regreso. El explosivo brazo zurdo de Nadal ha conectado un resto como un golpe de látigo. Demudado, Fish no sabe dónde mirar. Nadal le rompe el servicio, rumbo a un 6-3 cómodo: primer set.

Escena 2. Tercer set, quinto juego. Sirve Nadal, que ya gana 6-3, 7-6, 2-2. Al caer las dos horas de partido, llegan las dos primeras bolas de break para Fish. Nadal anula la primera. En la segunda, Fish carga con todo, apila bombas planas. Nadal se defiende como puede. Al fin, Fish volea lo que nadie podría devolver. Nadie, menos Nadal, que enrosca un seco trallazo casi en tirabuzón. Cantan fuera, pero Nadal pide revisión con el radar electrónico, el Ojo de Halcón. Y el chivato electrónico dice que la bola imposible es buena. En la línea por un pelo, pero buena. Nadal amarra el saque. Fish ya sólo ganará un juego más en este Wimbledon.

El próximo rival. Escena 3. Ya en Sala de Prensa, Nadal informa a los periodistas: "Un 67% de primeros servicios y una velocidad media de 184 kilómetros por hora en el primer saque. Si vamos así, vamos bien". Le preguntan por su próximo rival, el austriaco Eschauer. La base de datos de la ATP dice que no han jugado nunca. Y tira de disco duro: "Sí que hemos jugado una vez, la última vez que hice la previa en Montecarlo. Y creo que gané yo". "This is Wimbledon" y este es Nadal en Wimbledon. El viejo Bollettieri parece Corrochano: "Condiciones tiene, yo las he visto".

Noticias relacionadas

Nadal: "Estuve cómodo, con buen saque".

"Me he sentido cómodo y con el saque, que es fundamental, bastante bien. He sacado un 67% de primeros a una media de 184 km/h, y mientras vayamos así, vamos bien. Aquí, la hierba siempre es la misma, nunca veo cambios. Depende del tiempo; las bolas son muy pesadas. Si hace sol, la hierba se pone más lenta, las bolas no tan pesadas y nos viene un poco mejor a los que no somos especialistas. Es cuestión de mentalidad: adaptarse y no hacer cosas raras".

Te recomendamos en Polideportivo