"Demasiado independiente"
La serbia es, con 19 años, otra jugadora más representante del tenis-glamour de la WTA. Como Sharapova. Deporte y belleza juntos.


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La mejor definición de Ana Ivanovic, el más bello de los poderes de Serbia, la dio ayer mismo su actual entrenador, Sven Groeneveld: "Ana no quiere una relación de 24 horas al día, los siete días de la semana, ni con un entrenador, ni con nadie. Es demasiado independiente para eso". Podría añadirse que en personalidades así de independientes y en golpes como los de Ivanovic se adivinan las pesadas huellas de las bombas que caían sobre Belgrado en 1999, lanzada desde los aviones de la OTAN.
A los 19 años (el 6 de noviembre cumplirá 20, nació en Belgrado, mide 1,84), Ivanovic ya tenía una muesca de importancia en París: nada menos que Amélie Mauresmo, a la que eliminó en Roland Garros 2005. Ivanovic empezó a jugar a los cinco años en Belgrado, en una instalación pública que incluía pistas en una piscina semiderruida, pero ya estaba viviendo en Basilea, Suiza, cuando ganó a Mauresmo. A Suiza la llevó en 2004 un mánager deportivo, Dan Holzmann, que ha invertido 300.000 euros en su carrera. Sus primeros entrenadores serios fueron Zoltan Kuharsky y, en lo físico, Pierre Paganini, que también ha trabajado con Ljubicic y Federer. Entre 2005 y 2006, Holzmann le asignó al australiano David Taylor (un tío de Ivanovic vive emigrado en Melbourne), pero Ana se hartó de la rigidez de Taylor: eso de "24 horas al día, siete horas a la semana".Y sí: en Belgrado iba a entrenarse a las pistas de la piscina justo a las 7:00 de la mañana, la hora en que terminaban los bombardeos. Los niños de las guerras son así.