Rafa Nadal cada vez más cerca de Lleyton Hewitt
A su rival de ayer, Cipolla, sólo le permitió siete juegos


Perplejidad es la palabra. Algunos, como los italianos (La Gazzetta dello Sport), hablan de "perplejidad" sobre "la condición atlética" de Nadal. ¿Interpretaciones? A Nadal le bastó con hora y 53 minutos para deshacerse del romano Flavio Cipolla. Por ejemplo, el serbio Tipsarevic comparó a Safin con Hamlet, en la eterna lucha del ruso con el "ser o no ser". "Estoy demasiado cuesta abajo en mi carrera para estas disquisiciones", replicó Safin, humor ácido. "De verdad, creo que son los ordenadores lo que ha llevado sus mentes a un nivel tan bajo. Mejor, todos a almorzar", espetó a los periodistas de Cannes ese viejo cínico llamado Roman Polanski. Acto seguido, el director de El Pianista les mandó a todos a freír espárragos.
La perplejidad italiana no debería ser sobre el estado físico de Nadal, que la noche del miércoles había visto El Paciente Inglés, entre furiosas partidas de Playstation contrá Moyá y Nalbandián, con Ferrer de pareja y severas penas para los derrotados. Un cóctel con la play, más el ajetreo de Roland Garros, el cuajo de Federer y el lírico guión de El Paciente Inglés es algo que inquietaría mentalmente a cualquiera. No debiera ser, por tanto, cuestión física. ¿Quizá, lírica...?
92 puntos ganados.
Nadal no es que abusara de Cipolla, número 227 del mundo, pero sólo toleró siete juegos al italiano en esos 113 minutos de actividad bajo el solecito de la Lenglen. 92 puntos ganados por Rafael Nadal Parera en ese tiempo. Nada mal. ¿Nos perdemos algo? Probablemente...
Tras consolas, parones por lluvia (que ayer no afectaron a Nadal) y El Paciente Inglés, bajo la lustrosa cabellera del bicampeón de Roland Garros latía una actividad mental infatigable. El magma de un volcán: además de todo, Nadal había visto el partido ente Hewitt y Gaudio, con el diablo más perro del circuito, Hewitt, liquidando en cinco a sets a Gaudio, el depresivo por excelencia. Si Nadal gana a Albert Montañés en la próxima ronda, en octavos debe tocarle Lleyton Hewitt. Ya vamos más cerca. Tras aquel sufrimiento de la final de Hamburgo, para Nadal la palabra "perplejidad" se parece mucho a la palabra "Hewitt". La traducción la tendremos en octavos.
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Mañana contra Albert Montañés
Tras dos horas de juego real, con suspensión por lluvia en el 5-5 del cuarto set, Albert Montañés batió al letón Ernests Gulbis (6-1, 6-2, 1-6, 7-6) y mañana se medirá a Nadal en tercera ronda. 3-0 para Rafa.