Nadal-Federer, revancha de dioses en Hamburgo
En el Rotherbaum Club de Hamburgo, ni el diabólico afán competitivo de Lleyton Hewitt, ni el gran tenis que desplegó Carlos Moyá pudieron evitar lo inexorable: una nueva final en la cumbre del tenis. Rafael Nadal y Roger Federer. Frente a frente.


Los dioses del tenis salvaron la cabellera del Chico Terrible de Manacor de ser escalpada a manos de Lleyton Hewitt, pequeña, Satánica y perra Majestad australiana. Ciertos dioses del tenis amparan a Nadal, chico terrible: son la tensión, la competitividad, el deseo. O esas peculiares bolas de las que, según Wilander, Roger Federer no anda sobrado.
Pero a Herr Federer le amparan otros dioses del tenis, quizá no tan raciales: pongamos mano sedosa y clase natural. Suficientes para extraer unas gotas de fragancia que perfumaron el Rotherbaum Club y derritieron las últimas energías de Moyá. Así que hoy, en esa misma Central del Rotherbaum, asistimos a un combate o revancha de dioses.
Y, por lo que se va viendo, las deidades terrenales que amparan a Nadal son bastante más efectivas que los duendes de Federer. Hemos dicho terrenales. A ras de tierra, de tierra rojiza...
A estas alturas y a ras de tierra, a Nadal ya parecen acompañarle la Fuerza y la espada láser y de los Caballeros Jedi más la impenetrabilidad superhumana de Borg. Con un juego inferior al de ayer, Hewitt laminó a Almagro. Pero, en la sabatina del Rotherbaum, un plan táctico sin errores, y un primer set perfecto de Su Satánica Majestad no bastaron para tumbar a Nadal, terrible chico elegido por los dioses.
Prueba del tormento mental a que fue sometido Hewitt, habitual torturador supremo: el australiano rompió el servicio de Nadal en el octavo juego del tercer y definitivo set... y, exhausto mentalmente, perdió su saque en blanco, en el noveno juego. Satán volvería a empatar en el décimo (5-5): pero fue el último juego que ganó.
El martirio mental a que se somete quien se enfrenta a Nadal, extraña y salvaje pared animada, resulta demoledor. Y es la razón de estas 81 victorias seguidas sobre tierra. Por supuesto que Nadal perderá algún día: ocasionalmente también perdían Borg, Lendl y Vilas. "También se muere el mar", escribió Lorca. Podría ser hoy, tras 20 partidos seguidos sobre tierra entre abril y mayo, desde Montecarlo a Hamburgo. Pero algo hay seguro: para ganar a este Nadal, Federer necesitará la ayuda de Dios.
Tres récords al alcance de Rafa
Si Nadal gana, sumará 5.375 puntos ATP: récord. Y la victoria 82 en tierra. Y nadie tiene tres Masters en tierra, el mismo año.
Rafael Nadal "Puede pasar cualquier cosa"
En el primer set, apenas he tenido opciones, pero es que pocas veces he visto jugar a Hewitt tan bien. Me abría de derecha y me encerraba hasta que no podía llegar. No daré favorito para la final: puede pasar cualquier cosa. Pero el número uno es Federer".
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Roger Federer "Excitado, feliz y muy motivado"
Estoy excitado, feliz y muy motivado por haber ganado un partido tan difícil como este de Moyá y haber llegado a otra final en tierra ante Nadal. La final Nadal-Federer se ha dado en cuatro de los seis últimos Masters sobre tierra, y eso quiere decir algo".