Tenis | Open SEAT-Godó

Nadal: 71 victorias y número uno del año

Cañas llega a la final con una lesión en la mano

<b>SUFRIÓ. </b>Rafa Nadal tuvo que emplearse a fondo para ganar ayer a David Ferrer en la pista central.
Alberto Martínez
Redactor de Fútbol y Más Deporte
Licenciado desde 2006 pero escribiendo crónicas desde 2003. En AS desde 2005, donde informa del Espanyol y de polideportivo, especialmente de deportes acuáticos. Ha estado en tres Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Natación y tres Europeos. Autor del libro ‘Jesús Rollán eterno’.
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Fueron seis horas intensas, de tenis de todos los sabores sobre la arena de la pista central del Godó. Primero Cañas se deshizo de Calleri en un encuentro maratoniano, el más largo del torneo (dos horas y 56 minutos), aunque poco agradecido con el espectador. Mientras el primero hizo de la defensa un arte -lo devolvía todo, pero sin arriesgar-, el segundo pecó de descaro y falló en los momentos claves: voleas fáciles o remates equivocados con el punto a su favor, o con el break en la palma de su mano. Cañas, mermado físicamente y con una contractura en su brazo derecho que le paralizaba el movimiento de los dedos, aguantó el pulso mental al que le había retado su compatriota y lo barrió en el tercer set a base de su potente primer servicio (7-6, 6-7 y 6-2).

Esa pequeña lesión ("me dolía tanto que me planteé abandonar, pero espero recuperarme", dijo), puede restar algo de emoción a la final de hoy (16:00), pues Rafa Nadal suma y sigue. Es inagotable.

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Dio buena cuenta de ello David Ferrer. Enorme en el primer set, con golpes profundos para contrarrestar la fuerza de Nadal, fue capaz de romperle dos veces el servicio en el primer set. Pero el mallorquín fue creciendo cada vez más y ayudó a completar una hora de tenis sublime, jugado a un ritmo acelerado y asfixiante (hubo más de 30 intercambios de golpes en algunos puntos).

A Ferrer le faltó fondo físico. Pocos pueden soportar el ritmo de Nadal. Ferrer no se rindió, pero Nadal es un jugador regular, continuo, sin debilidades aun cuando no le salen sus golpes. Es tanta su potencia que ayer alcanzó el número uno de la Carrera de Campeones, lleva ya 71 triunfos seguidos en tierra y acaricia su tercer Godó. Otra gesta para la historia.

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