Valverde-Freire, duelo español en las Ardenas
Alejandro comienza hoy su "primer gran objetivo" del año


La 42ª Amstel Gold Race abre hoy en Holanda el tríptico de las clásicas de las Ardenas, tres grandes carreras que Alejandro Valverde ha definido como su "primer gran objetivo del año". El segundo, ya saben, es el Tour de Francia. Y dice el murciano que, puesto a elegir entre las tres, prefiere ganar esta vez la clásica cervecera. No porque sea más importante, ¡qué va!, sino porque Alejandro ya logró conquistar en 2007 las otras dos joyas de la corona: la Flecha Valona y la Lieja-Bastoña-Lieja.
Valverde ya buscó el triplete el año pasado, pero en la Amstel se llevó una de las lecciones más duras que se imparten en las clásicas: sufrió una pájara. En un trazado de 252 km, aliñado con 31 cotas y la meta final en el Cauberg, hay que cuidar la alimentación. Alejandro lo sabe. "Y no se volverá a repetir".
También sabe Alejandro dónde están los otros enemigos, los que dan pedales. Principalmente militan en el Rabobank, que siempre redobla esfuerzos en la clásica de su país. Ahí milita Óscar Freire, a quien Valverde señala como uno de los grandes favoritos: "No hay que descartar que ambos nos juguemos el triunfo al sprint".
Noticias relacionadas
Holanda adora a Freire, pero allí prefieren otro desenlace. Su ídolo Michael Boogerd ha anunciado su retirada a final de temporada y quiere despedirse a lo grande de la Amstel, una clásica en la que suma una victoria (1999), cuatro segundos puestos y dos terceros.
Samuel Sánchez también está invitado a la fiesta, igual que Astarloa o Purito Rodríguez. Y seguro que el imparable Saunier Duval guarda alguna bala: Cobo, Marchante o Gil. Las clásicas ya hablan español. Incluso en las Ardenas.