Los petrodólares de Qatar competirán con Madrid 16
La capital de Qatar, Doha, se unirá a la lucha por los Juegos Olímpicos de 2016. Tras celebrar con éxito organizativo los Juegos Asiáticos el pasado diciembre, su comité olímpico, que preside el príncipe Sheikh Tamim Bin Hamad Al-Thani, ha decidido perseguir el sueño olímpico. El pequeño país árabe dispone ya de unas instalaciones galácticas, sobre todo el Aspire, una academia puesta al servicio de sus futuras estrellas.


Aspire. Esa es la palabra que define el sueño olímpico de Qatar. En inglés, aspire significa ambicionar o aspirar. Pero en Doha, su capital, es algo más que seis letras. Aspire, con la A mayúscula, es el nombre de su faraónica obra deportiva, la zona que acogió los recientes Juegos Asiáticos (del 1 al 15 de diciembre) y que centra su ambición o aspiración olímpica. Doha va a presentar su candidatura a los Juegos Olímpicos de 2016. Los petródolares rivalizarán con Madrid.
Aspire es el nombre del "pabellón más grande del mundo", nos advierte Ramona Khalil Mansour, relaciones públicas de este mastodonde inaugurado en 2004. El dome ocupa 55.000 metros, que ascienden a 72.000 si se les suman los campos anexos. Dentro se pueden disputar diez deportes a la vez: hay un campo de fútbol homologado por la FIFA con 6.500 asientos, un estadio de atletismo bendecido por la IAAF para 4.500 aficionados, una piscina con gradas para 800... Y gimnasia, tenis de mesa, voleibol, squash, judo... Y un total de 15.500 espectadores.
Pues bien. Este galáctico Aspire está siendo utilizado sólo por 165 jóvenes (entre los que "de momento no hay mujeres") porque es una Academia de captación de talentos. En este recinto no sólo se hace deporte, sino que los niños tienen aulas para estudiar, sus horas pertinentes para rezar y 138 habitaciones para dormir el día antes de las competiciones. Por ejemplo, el Aspire 91 se medirá al FC Barcelona de su categoría el 18 de este mes, y al Espanyol el 11 de marzo.
El Aspire acogería ciertas pruebas deportivas en una futura cita olímpica, como lo hizo en los recientes Juegos Asiáticos. El velódromo construido para entonces está siendo desmontado para recuperar el campo de fútbol. Pero de momento es sólo eso: una escuela que pule estrellas de futuro. Y no sólo en Qatar, porque también hay un cinco por ciento de africanos. Jóvenes perlas negras.
La academia se ubica en lo que genéricamente se conoce como Zona Aspire, que abarca un total de 290.000 metros cuadrados y acoge otras instalaciones. Ahí está la Torre Aspire, un icono de 300 metros que alberga la llama olímpica más alta del mundo. O el Estadio Khalifa, construido en 1976 con 20.000 asientos y aumentado a 50.000 para los Juegos Asiáticos.
Instalaciones galácticas. Como algunos de sus deportistas nacionalizados a base de talonario. Es el caso de Saïf Saeed Shaheen, antes Stephen Cherono, el récordman mundial de 3.000 metros obstáculos, que fue comprado por un millón de dólares, un sueldo vitalicio de mil dólares y una pista de atletismo en su país: Kenia.
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Los Juegos Asiáticos 2006 son la referencia
Los Juegos Asiáticos 2006, celebrados en diciembre, son la referencia de Doha en sus aspiraciones para 2016. Estos juegos regionales acogen el mismo programa olímpico. La gran triunfadora del medallero fue China (316 metales), seguida de Corea del Sur (193) y Japón (198).