Dominio absoluto del Quick Step
Boonen ganó la última etapa


Tres imágenes de Tom Boonen definen el cierre del Tour de Qatar. La primera: el belga se abraza a sus compañeros tras vencer al sprint la sexta y última etapa. El Quick Step es una piña. "Llegué a Qatar con poca moral, en un mal contexto del equipo (su director, Patrick Lefevere, había sido acusado de dopaje), pero me marcho de Doha muy feliz", comenta Tom.
El Quick Step ha dominado la carrera de principio a fin: cinco de las seis etapas (cuatro de ellas, Boonen), el maillot de líder todos los días, la general con Wilfried Cretskens (un gregario de 30 años) y pleno en el podio. "Me alegro por Cretskens, porque él rueda 20.000 kilómetros para luego prepararme a mí los sprints. Ésta es una recompensa".
Segunda imagen: Nada Zeidan, enfermera de profesión y la deportista más famosa de Qatar (ha competido en deportes tan diversos como rallys, tiro con arco y taekwondo), se hace fotos con Boonen. Tras su ropa negra se adivina su belleza y elegancia. Es el cruce de culturas. El ciclismo se universaliza gracias a países como Qatar, que se vuelca con el deporte. Esta vuelta no es sólo una nota exótica: es el lugar donde un campeón, Boonen, prepara su asalto a las clásicas de Flandes y Roubaix.
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Tercera imagen: un niño que ha seguido la carrera con una veintena de residentes belgas se emociona tras recibir el mejor regalo: un abrazo y el maillot de Tom Boonen. "¡Bieeennn, mamá!".
Ese niño es el futuro del ciclismo.