La presidencia olímpica, sueño de Seb Coe
Sebastian Coe, el jefe de Londres2012, buscará la presidencia de la IAAF para saltar luego a la del COI.

El británico Sebastian Coe, gran jefe de Londres 2012 y factotum de su nominación olímpica (junto a Tony Blair, no se olvide, ni tampoco a Craig Reedie, el presidente del Comité Olímpico Británico, fontanero de lujo), apunta mucho más alto de lo que parece. De las orillas de Támesis al Monte Olimpo, situado en Lausana (Suiza), que no en Grecia. Del anagrama de los Juegos de su país a los aros olímpicos. Coe es un hombre ambicioso y, una vez hecha realidad la aparente misión imposible de ganar a París y a Madrid en la carrera por los Juegos de 2012, el cargo se le queda estrecho. Ahora no pasa de ser un ejecutivo, por muy alto que haya llegado. Y él es un político, además de ex atleta formidable, único en ganar dos oros olímpicos en 1.500, además de otras dos platas en 800.
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Un político forjado en el Partido Conservador, pero que llegó a criticar muy duramente a Margaret Thatcher, aquella Dama de Hierro que no permitía disidencias. Seb llegó a su máximo esplendor de la mano del laborista Blair, en Singapur, y antes, mucho antes, convenciendo a muchos de que Londres, además de una candidatura virtual, era la mejor de las posibles. Ya se verá si vendía humo, pero vendiera lo que vendiese, tuvo comprador.
Seb Coe, además del alma mater londinense, es miembro de la Ejecutiva de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF, en sus siglas inglesas), y en su agenda está dar el paso a la presidencia. Quizá no este año, en que tocan elecciones, pero si próximamente. Este cargo fundamental en el deporte mundial, que ahora ostenta Lamine Diack, un musulmán senegalés con poco carisma, sería sólo un trampolín, porque a lo que aspira lord Sebastian, que también es sir, es a coronarse emperador del Olimpismo. En suceder, en su momento, al belga Jacques Rogge, otro hombre con escaso carisma, muy lejos de su antecesor, Juan Antonio Samaranch, como pope supremo de la más importante organización deportiva del mundo. A añadir a sus cuatro medallas de oro y plata el azul, negro, rojo, amarillo y verde de los aros olímpicos.
