Copa Asobal | Ciudad Real 29 - Portland 27

Lección magistral del maestro Dujshebaev

Talant mostró el camino y Entrerríos y Sterbik le llevaron al triunfo

<b>EXPECTACIÓN LEONESA. </b>Los aficionados de León se quedaron con las ganas de ver a los suyos en la final y pese a todo acudieron en masa al Pabellón de Deportes.
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

Otro título para el Ciudad Real en un año mágico para el equipo manchego. Se dejó la Liga por un mal resultado en el 2005, y la Copa del Rey ante un Valladolid espectacular en aquella final, pero ayer redondeó el 2006 con un magnífico juego ante un Portland que parecía temible por su defensa, pero que no pudo superar con Dujshebaev y a Alberto Entrerríos. Sí, porque el retirado Dujshebaev, que por la mañana decía que no podía más, que le dolía el alma, que sólo le mantenía de pie su mentalidad competitiva de ayudar a ganar a los suyos, resulta que redondeó un encuentro mágico, manteniendo en un puño a los suyos, liberando a Entrerríos para que golpease a la defensa rival, incapaz de pararle, ni siquiera tocarle porque entraba como una bala y lanzaba obuses invisibles.

El Ciudad Real alcanza su cuarto título consecutivo de la Asobal, una tacada única en esta competición y se asegura su presencia en la Champions de la próxima temporada, aunque ese es un premio marginal para un equipo diseñado para ganar la Liga y la Copa de Europa. Para el Portland es su sexta final perdida, y sigue sin poder levantar el único título importante que se le resiste, pero es que ayer no era su día, y eso que recompuso sus líneas con mi variantes de jugadores, sacando de su sitio a Ruesga, a Ortigosa, a todos. Pero es que enfrente tenía a Sterbik, el mejor portero del universo que ayer tenía ganas de demostrar su condición de MVP del último año.

Sólo Balic, el genial croata, y Ruesga, el formidable proyecto asturiano del Portland, estuvieron en ataque a la altura de las circunstancias. Lozano, Kjelling y los extremos se quedaron sin aportar, y así es imposible, y más si se empieza la segunda parte helado, fuera del partido, sin tensión, porque fue en aquellos cinco minutos tras el descanso cuando el Portland se fue de la final, se encontró con un 4-1 en contra, vapuleado, atosigado, hundido. Luego, a remontar. Sí, porque contra otro rival podría hacerlo. Su dominio de los tiempos se lo permite, pero ante el Ciudad Real, no. Este campeón son palabras mayores, y ante un rival de esa condición un despiste se paga caro, tan caro como lo que cuesta un título.

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Entrerríos y Sterbik, los MVP

El Ciudad Real copó todos los títulos de la Copa ASOBAL, no sólo el de equipo, también se llevó los individuales. El mejor portero de la fase final fue proclamado el meta del Ciudad Real, Sterbik, que confirmó su condición del mejor portero del mundo. El título de mejor jugador de campo también fue a parar a manos de un jugador manchego. En este caso, Alberto Entrerríos demostró su talento. Día completo para el Ciudad Real.

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