Los hombres íntegros cumplen 20 ediciones
El Tour de Burkina Faso celebra su 20ª edición hasta el domingo. 1.270 km y temperaturas de 40 grados.


Fausto Coppi, dos veces ganador del Tour y cinco del Giro, murió el 2 de enero de 1960 por una malaria que contrajo durante una carrera en Alto Volta. El ciclismo ya arraigaba por entonces en Burkina Faso, nombre actual de este país africano, que desde el pasado día 25 hasta el próximo domingo celebra la vigésima edición de su Tour con 18 equipos. Un total de 1.270 kilómetros repartidos en once etapas, bajo temperaturas en torno a los 40 grados. Ayer hubo día de reposo y el marroquí Abdelati Saadoune durmió con el maillot amarillo.
El público abarrota las carreteras para ver pasar al pelotón. "A veces hay hasta siete filas de negros viendo la carrera", nos relataba en 2002 Jon Zengotitabengoa, que aquel año disputó la ronda con el Cafés Baqué. El técnico vasco acudió con el burkinés Hamado Pafadnam de líder, que acabó tercero. Aitor Galdós se clasificó sexto.
Un par de años antes, Zengo había visto en televisión un documental de Mediapro titulado El Tour de los hombres íntegros (Burkina Faso significa eso en español). Pafadnam era el ídolo local desde que en 1998 ganara cuatro etapas. Sus compatriotas no sabían cómo era físicamente el Indurain africano (allí un televisor es un artículo de lujo), pero eso no era impedimento para que al paso del pelotón gritaran: "¡Pafadnam!". Baqué lo trajo a Europa para preparar la carrera y, de paso, grabar la segunda parte del documental. Sufrió con el frío y con las cuestas del País Vasco, pero al final cumplió el objetivo del podio.
Noticias relacionadas
La carrera la organiza ASO, la empresa del Tour de Francia. Al igual que en el Rally Dakar monta campamentos para dormir, cuando la ronda no está cerca de la capital, Ouagadougou, donde hay hoteles. Y también un catering con comida y bebida para evitar enfermedades. "Pese a todo adelgazamos cinco kilos, porque el calor te quita el hambre. Sólo engordaban los negros", narraba Zengo.
Ahora los ídolos son Ouedraogo (ganador en 2005), Sawadogo (2004) y Rouamba, que este año se convirtieron en Salzburgo en los primeros burkineses en correr los Mundiales. Y pueden vivir de su profesión, como la mayoría de los ciclistas de los tres equipos del país. Un sueldo de 160 euros al mes da para mucho. A Pafadnam le llegaba para tener televisor, aunque vivía en una casa de 2 x 3 metros.