Bádminton: plumas de ganso a 332 por hora
Es el deporte más rápido entre los de raqueta

El bádminton vino en un barco de nombre extranjero y desconocido, pero inglés. Atracó en 1971 en el puerto de Vigo y enseñó a los gallegos las reglas de un deporte entonces extraño y ahora olímpico, y ya muy arraigado en el Reino Unido. Un deporte que del 18 al 24 de septiembre celebra sus Campeonatos Mundiales en el Palacio de Deportes de Madrid, donde se podrán ver los volantes (la pelota que impulsan las raquetas), desplazarse a más de 300 kilómetros por hora.
Pero antes de llegar aquí sucedieron muchas cosas curiosas. En aquellos años setenta en que comienza la historia, en el Polideportivo Municipal vigués ya se tenían algunos conocimientos del juego antes de que arribase ese barco inglés, porque su director se había traído de regreso de un viaje por el extranjero unas raquetas livianas y una especie de pelotilla de plumas de plástico.
Se comenzó a jugar por correspondencia, podríamos decir, porque a falta de alguien que entendiese qué era aquello se recurrió a un reportaje de la revista Deporte 2000, que ya no se edita, y alguien dictó unas reglas de andar por casa.
Pero llegaron los ingleses y se hizo la luz. Porque aunque algo parecido al bádmiton se jugaba en China 2.000 años antes de Cristo, los británicos fueron quienes lo reglamentaron.
Los dos primeros clubes de España fueron gallegos, como no podía ser menos: el Alerta, de Vigo, y el Club del Mar de San Amaro, coruñés. Las reglas eran ya las vigentes internacionalmente y se tomaron los primeros contactos deportivos con Portugal, donde el bádminton tenía ya un cuarto de siglo de existencia.
La primera entidad nacional se integró en la Federación Española de Pelota Vasca, de la que se independizó sólo en 1983. Nada tenían que ver.
El volante alcanza velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora cuando pasa sobre la red, lo que le convierte en el deporte de raqueta más veloz del mundo.
Recuérdese que Andy Roddick, el gran cañonero del tenis mundial, sólo lanza la pelota a 249 por hora. En bádminton el récord lo tiene el chino Fu Haifeng, que el 3 de julio de 2005, en Sudirman Cup, logró un golpe que envió el volante a 332 kilómetros por hora, en un partido de dobles.
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Los volantes, por cierto, se hacen con ocho plumas del ala izquierda de una oca o de un ganso, que son las más volanderas.
Vuelan en el Palacio de Deportes desde ayer, en la primera competición con vistas a los Juegos Olímpicos de Madrid 16.
