Sastre y los kazajos, a por el oro de Valverde
La crono de Cuenca, clave esta semana. Después, más montaña

No se le puede negar a la Vuelta su absoluta originalidad. Mientras otras carreras suelen concentrar en la segunda semana el meollo de las dificultades, en este caso la organización ha dibujado en este tramo un recorrido manso que no será decisivo hasta la crono del sábado en Cuenca. Una contrarreloj, por otro lado, bastante corta, 33 km, pero que podría ser decisiva (minuto arriba, minuto abajo), vistas las escasas diferencias que nos deparan las etapas de montaña.
Tal vez sea eso lo más sobresaliente de la primera semana, el escaso margen entre los favoritos. Decimos, y es cierto, que Valverde se ha comportado hasta el momento como el verdadero jefe del pelotón, pero el resultado de ese dominio sólo le aleja 44 segundos de Sastre, manifiestamente sufridor. Y de esos 44 segundos, 20 son bonificados. El balance debería animar al abulense, curtido en mil batallas y experto a la hora de afrontar la tercera semana de las grandes pruebas (ha terminado seis Tours, tres Giros y cuatro Vueltas), algo que Valverde sólo ha hecho dos veces en su carrera profesional, en las Vueltas de 2003 (finalizó 3º, con 23 añitos) y 2004 (4º).
Sin embargo, la primera semana también nos ha descubierto que la batalla por el triunfo incluye a otros candidatos, principalmente a los dos kazajos: Alexandre Vinokourov y Andrei Kashechkin. Sin duda, la presencia del primero engrandece la Vuelta y la internacionaliza. También asegura emoción, porque se trata de un ciclista irreductible. Toni Rominger se hizo verdaderamente grande en la Vuelta y Sean Kelly ganó en España su única carrera de tres semanas. Ojalá Vino tenga presentes esos ejemplos. Cumplirá 33 años en doce días.
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Aunque muchas veces fuera de plano, tampoco hay que olvidar a Marchante, a 56 segundos del líder. Él y otros podrían aprovecharse de alguna acción intrépida. La etapa de mañana, con escalada al Escudo y final en Burgos es propicia.
Si continuaran las estrecheces después de la crono, la tercera semana es descomunal, con dos finales en alto y otra contrarreloj corta que ya se hará larga (27,5 km). Apasionante sobre el papel. Veamos sobre la carretera.