Alemanes y daneses, contra los manchegos
Para Dzomba "los nueve goles son una gran renta"

Un club se considera grande cuando su presencia en grandes acontecimientos es habitual. Y en eso está el conjunto manchego, que tiene a tiro meterse en su segunda final consecutiva de la Champions. Se presenta en el Campushalle de Flensburg con nueve goles de renta, que deben ser más que suficientes para jugar otra vez por el gran título que le falta en sus vitrinas.
Noticias relacionadas
Pero en el Ciudad Real no se quieren lanzar las campanas al aire antes del tiempo, y Talant Dujsebaev avisa que "es importante que el Flensburg no tome ventajas rápidas de inicio, porque eso convertiría el partido en una gran batalla". Y ahí surgen los imponderables: la pareja arbitral, ucraniana, la misma que dirigió la final del Europeo de selecciones entre España y Francia, con fama de influenciable, lo que significa peligro: Flensburg es una ciudad alemana fronteriza con Dinamarca, y hoy se anuncia una entente germano-danesa de 6.500 aficionados apoyando al equipo local. La presencia de seguidores españoles es prácticamente testimonial, por más que el central Jakobsen haya solicitado 20 localidades para sus amigos y familia, que viven en Dinamarca a un paso del Campushalle.
Para Dzomba, el extremo croata del Ciudad Real, "lo importante es evitar que el Flensburg corra al contragolpe, porque ahí tiene posibilidades de destrozar a cualquiera. Su capacidad es enorme", pero asegura que ve al Ciudad Real "en su segunda final. Si el equipo juega como en las últimas eliminatorias, los nueve goles de la ida (22-31) son suficientes". Pero Talant quiere más: "Hay que salir a ganar. Ese es el mejor resultado".