Rienda termina en una segunda plaza histórica
No pudo desbancar a Paerson de la general de gigante


Sólo quedan eliminadas las valientes, las que atacan desde el principio". La frase la dijo Anja Paerson el pasado jueves tras cometer un fallo en el supergigante que dio la victoria absoluta de la Copa del Mundo a la insaciable croata Janica Kostelic, que también venció ayer. Pero la sueca cambió de discurso y, con una estrategia conservadora, retuvo ayer el liderato de gigante ante el acecho de María José Rienda.
Eso de "atacar desde el principio" quedó para Rienda, que, entre otros complicados supuestos, necesitaba la victoria y que Paerson acabase cuarta, o que su rival se eliminara y ella terminara entre las cinco primeras. Pero la sueca ya puso buen cuidado de no caerse. Mientras, María José asumió riesgos con una visibilidad complicada. Y falló. Séptima en la primera manga y octava al final, justo al revés que la esquiadora nórdica.
El sueño se esfumó, pero la granadina no estaba triste. Cuando ayer acabó su participación en las finales de Äre (Noruega) alzó las manos y se abrazó a Paerson. La medalla de plata en la general de gigante de la Copa del Mundo es una gesta inédita en el desértico esquí alpino español. En las dos temporadas anteriores había sido tercera. Ya ha subido un peldaño. Sólo le falta otro.
Rienda ha dejado la sensación de que la próxima temporada será la favorita. La española ha obtenido cuatro victorias, por dos de su rival. La Copa del Mundo no la perdió ayer, sino en su caída en Cortina d'Ampezzo cuando marcaba el mejor crono y en su irregularidad en las otras cuatro pruebas, donde no superó la sexta plaza. Ya ha tomado nota.
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El sexto podio español: tres de la granadina y tres de Blanca
El segundo puesto de María José Rienda en la general final de alguna disciplina alpina de la Copa del Mundo estaba inédita hasta ayer, pero antes ya se habían conquistado otros cinco podios: dos terceros de la granadina y tres de Blanca Fernández Ochoa. Rienda ya había ocupado este puesto en gigante en 2004 y 2005. La madrileña terminó tercera en gigante en 1987, por detrás de Maria Walliser y Vreni Schneider, que acabaron empatadas. Y otras dos veces en eslalon: en 1991, tras Petra Kronberger y Pernilla Wiberg, y en 1992, tras Schneider y Wiberg. Blanca conserva aún la mejor clasificación en la general absoluta: cuarta en 1988.