El Barcelona se entrenó ante un Arrate entregado desde el inicio

Como si fuera un partido de solteros contra casados, con la salvedad de que también los solteros sabían más picardías que los veteranos rivales. Esa es la lectura del Arrate-Barcelona, con un equipo local que no cumplió las expectativas: pesado y lento en su circulación, fue pasto del contragolpe azulgrana. La defensa 6-0 del Barcelona dejaba hacer, permitía la circulación lateral de la primera línea local, y de vez en cuando, zarpazo, robo de balón y gol fulminante.
Noticias relacionadas
De los locales poco hay que se salven, aunque es destacable el trabajo del pivote Carou, que peleó lo indecible para dejar huecos a sus lanzadores, para sacar exclusiones, para forzar penas máximas, e incluso para sumar cuatro goles.
Para el Barça, un entrenamiento, hasta el punto de probar a Zvizej de central (¡pobre Cañellas, qué bien estaría aún en el Granollers!), probar a Jeppesen tras su lesión, y permitirle a Vori jugar en ataque por la sanción de Skrbic.
