El veto a Cuba pone en duda el I Clásico Mundial
Estados Unidos niega el visado a los peloteros cubanos.

La noticia de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos negará el visado a los jugadores de la selección cubana para que accedan a jugar sus partidos en San Juan de Puerto Rico, pone en duda el éxito del naciente Clásico Mundial, un campeonato oficioso que se jugará en el mes de marzo con la participación de jugadores profesionales de las Grandes Ligas.
El Clásico Mundial se gestó antes de que en Singapur se excluyese provisionalmente al béisbol del programa olímpico, cuando ya el COI había anunciado a la Federación Internacional la necesidad de que los mejores jugadores del mundo estuviesen en sus competiciones. En este caso, la Asociación de Propietarios de los equipos de Estados Unidos, en colaboración con los sindicatos de jugadores de Estados Unidos, Japón y Corea, decidieron crear esta nueva competición bendecida por la IBAF, que sólo puso como condición "que los controles antidoping fuesen los reglamentarios establecidos por el COI", asegura Miguel Pozueta, vicepresidente de la Federación Internacional.
Dinero.
En el Torneo, que se jugará a lo largo del mes de marzo con 16 países en liza y en varias ciudades (Tokio, San Juan de Puerto Rico, Phoenix, San Diego), se prevé la presencia de al menos el 60% de jugadores profesionales y, además, el 50% de los beneficios se repartirán entre las selecciones. Y ahí llega la justificación de Estados Unidos para vetar a Cuba, dado que la política actual de su Administración pasa por el embargo económico a la Isla.
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Ayer mismo, el presidente del INDER cubano, Carlos Rodríguez Acosta, enviaba una nota a la presidencia de las Grandes Ligas en la que renunciarían a todos sus beneficios económicos "porque Cuba nunca ha jugado por dinero", y su porcentaje se donaría a los damnificados del Katrina.
En Puerto Rico ahora se insta a que se renuncie a la sede del Clásico por lo que consideran una injerencia política en el deporte ya que Cuba es la actual campeona olímpica y mundial. Y mientras, en Florida, auspiciado por un senador republicano, se funda la asociación de jugadores cubanos en el exilio que pretende representar a Cuba en el Clásico.
