"Me encanta el pase porque fui base de la Jugoplastika"
balonmano El croata Ivano Balic, jugador del Portland, fue elegido el mejor central del Mundo. Campeón Olímpico y del Mundo con su selección hoy tiene su primera prueba de fuego en Pamplona, frente al Barcelona.

Usted llegó a España y generó grandes expectativas, aún por cumplir tras una campaña en el Portland.
Esa primera temporada es para olvidar. Estuve seis meses lesionados. Así era imposible hacer nada. Lo mejor fue que me fui adaptando al equipo, a la ciudad, a mis compañeros y pude jugar al lado de Jackson Richardson, mi ídolo deportivo durante los últimos diez años. Fue un lujo para mí compartir y hablar de todo con el francés.
¿Pero usted no iba para baloncestita?
Hasta los quince años, sí. Era mi deporte favorito, y admiraba a Drazen Petrovic y a Kukoc, los mejores de siempre. Mi entrenador era un vecino, además, y jugaba de base en la Jugoplastika de Split. Destacaba, pero a la edad en la que había que pagarle bajo cuerda al entrenador para mejorar yo no pude hacerlo; mis padres no tenían ese dinero, y mi vecino me rechazó. Por eso me dediqué al balonmano, mi nueva pasión.
¿Por eso resulta tan singular su manera de pasar?
Sí, porque muchos de mis pases son de baloncesto. Es que me crié en ese deporte. Además, me encanta el pase, dar asistencias. Yo disfruto más con los goles de mis compañeros a un buen pase mío que con mis propios tantos.
En Pamplona aún esperan ver al gran Ivano Balic que se le ha visto en los Juegos Olímpicos, por ejemplo.
Yo también quiero que le vean, y lo verán, sin duda. Contra el Barcelona, sin ir más lejos, mi primera prueba de fuego. Es un partido importante, ya no está Richardson, y sé que tengo una gran responsabilidad para conseguir la victoria y poner al Portland el primero en la tabla. Personalmente considero que mi juego no es el mejor para el estilo del Portland, pero un gran jugador tiene adaptarse a cualquier estilo, y lo voy a conseguir. Es mi reto.
Dicen que usted no se inmuta por nada, que relativiza mucho el triunfo y la derrota.
En Split la gente es muy tranquila, y yo tengo ese carácter. No me altero. Disfruto. No me meto presión. Sé lo que puedo hacer y lo intento en cada partido que juego.
Noticias relacionadas
Dicen que usted es el nuevo jefe de Croacia. ¿También del Portland?
En los tres últimos años no hay jefatura en mi selección, que en el Europeo, como España, estará entre las favoritas. En Croacia, cada día le toca a uno tirar del carro. Y en el Portland, allí el único jefe es Zupo (Equisoian, el entrenador); es el que de verdad manda.
