"Antes daba más cera; mi fama de duro es una leyenda"
Didie Dinart es el mejor defensor del mundo y el sostén actual de Francia y del Ciudad Real. Hoy será el último obstáculo para los atacantes españoles. El Evander Holyfield del balonmano se toma su trabajo muy, muy en serio.

Dicen de usted que es uno de los duros de la Liga, y que además pone cara de bueno cada vez que alguien que choca contra usted se cae a plomo.
Antes daba más cera. Ya no. Según pasan los años y aprendes a jugar mejor, también eres más limpio. Lo de mi fama de duro es una leyenda. No doy leña. Sólo hago mi trabajo.
¿No envidia a los jugadores que meten goles y se llevan toda la fama?
¿Por qué? Me gusta mi especialidad, la defensa, demostrarles a los rivales que por donde yo estoy no pasa nadie. Es otra faceta del juego, imprescindible para ganar.
Dice que no es duro, y, sin embargo, generó una polémica por la patada a Skrbic en la final de la Champions.
Hombre, fue un puntapié a Dragan, como para decirle "venga, levanta". Le conozco de tanto tiempo que no sería capaz de darle una patada. Lo que pasa es que era una final y se quiso magnificar. ¡Ni se enteró del golpe!
Debe usted reconocer que con su parecido con Holyfield impresiona a los rivales.
No será para tanto. Es un sambenito que llevo con resignación. Me acuerdo que cuando empezaba en la selección , frente a la Suecia de aquellos años, el entrenador sueco les decía a sus hombres "tú, a tal", y "tú, a cual", y les nombraba por sus nombres, y cuando llegaba a mí decía "tú, con Holyfield". ¡Y no me gusta el boxeo! Pero he tenido que convivir con ello, y ya no me molesta.
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No lo ponga (bromea), pero no le tengo miedo. El único jugador que sí me daba respeto es Jovanovic, el central de Serbia; en sus buenos años era temible. Penetraba de una manera que era complicado pararle. Pero hoy no es un duelo entre nosotros. España es favorita clara, y va a ganar. Nosotros, Francia, estamos en transición y, además, tenemos muchas bajas.
