Peirsol y Jones dan brillo con dos nuevos récords del mundo
El estadounidense batió la plusmarca de los 200 espalda, prueba en la que se confirma como dominador. Lo propio hizo Leisel Jones en 200 braza, perfilándose como la reina de estos mundiales. Brendan Hansen consiguió el oro en los 200 braza masculino y Jodie Henry en los 100 libre femenino. Phelps sumó su cuarto oro en el 4x200 libre. Los españoles mejoraron su actuación de otros días.

El estadounidense Aaron Peirsol y la australiana Leisel Jones acapararon el protagonismo de la sexta jornada de la natación en los Mundiales de natación con sendos títulos, en las pruebas de 200 espalda y 200 braza, que llegaron acompañados de nuevas plusmarcas mundiales.
Peirsol cumplió con los pronósticos y se hizo con la victoria en los 200 espalda. Un nuevo título que le confirma como el auténtico dominador de la especialidad y que se une al oro logrado en Montreal en el hectómetro.
El estadounidense se presentaba a la cita con avales como ser el vigente campeón olímpico, mundial o el plusmarquista de la distancia. Todos indicios que quiso confirmar con un nuevo récord del mundo, su objetivo ante la falta de enemigos que inquietasen su victoria y no defraudó.
Su registro de 1.54.66 rebajó en casi una décima la anterior plusmarca mundial (1.54.74) en su poder desde la reunión de Long Beach, en julio de 2004.
Por tercer Mundial consecutivo conseguía el triunfo en la prueba de los 200 espalda. Lo hacía con una autoridad casi insultante, superando en casi dos segundos a su más inmediato perseguidor, el austriaco Markus Rogan (1.56.63), que se quedó a seis centésimas del récord continental en poder del español Martín López Zubero.
El podio lo completó Ryan Lochte, el hombre que secundó al propio Peirsol el año pasado en Atenas, durante los Juegos Olímpicos, aunque en la distancia de los 100 metros.
Leisel Jones, la "reina" de los mundiales
También la braza femenina erigía a la australiana Leisel Jones como la 'reina' en estos Mundiales. Ya había conseguido la victoria en la prueba de los 100 metros donde, sin embargo, había vivido la afrenta, en semifinales, de ver como la estadounidense Jessica Hardy le arrebataba el récord del mundo.
El primer plato de su venganza se vivió en la final de esa prueba donde derrotó a la estadounidense. El segundo lo desgustó esta madrugada en el doble hectómetro en el que su superioridad fue mas manifiesta.
Con un tiempo de 2.21.72 se convertía en la primera mujer en la historia que conseguía rebajar la barrera de los 2.22.00, dejando en el olvido la anterior plusmarca mundial en poder de Amanda Bear desde julio de 2004 (2.22.44). Su victoria fue incontestable con una renta de más de cuatro segundos sobre la alemana Anne Poleska, mientras que el podio también contó con la presencia de la austriaca Mirna Jukic.
Hansen repite victoria
El estadounidense Brendan Hansen se convirtió en otro de los protagonistas de estos Mundiales después de su triunfo en los 200 braza que suma al obtenido en el hectómetro. Una victoria a la que contribuyó la ausencia de su principal rival, el japonés Kosuke Kitajima, que no había conseguido la clasificación en los 'trials' de su país y que sirve para reafirmar un nombre que no había contado con fortuna en las grandes citas hasta el momento.
Mientras que la australiana Jodie Henry conseguía el título en la prueba de los 100 libres con un tiempo de 54.18, curiosamente el mismo registro conseguido por Inge de Bruijn en su victoria en los Mundiales de 2001, en una prueba que tuvo dos platas en la francesa Malia Metella y la estadounidense Natalie Coughling.
Cuarto oro para Phelps
La jornada contempló la victoria del relevo estadounidense de 4x200, una prueba en donde los campeones del mundo en Barcelona, Australia 'sufrió' para ocupar un lugar en el podio. Esta victoria sirvió para que Phelps consiguiera su cuarto oro y se impusiera a Gran Hackett, que sumó también su cuarta medalla, pero esta vez de bronce.
Mientras tranto, Michael Phelps actuó también en su séptima disciplina en estos Mundiales, en los 100 mariposa, donde fue superado en semifinales por su compatriota Ian Crocker, un duelo que se prolonga desde la cita mundial de Barcelona.
Resurge la delegación española
La jornada también sirvió para contemplar la reacción de la delegación española después de unas jornadas de resultados mediocres. En la sesión matinal Erika Villaécija, aunque con el sufrimiento que ya registró en los 1.500, consiguió su clasificación para la final de los 800, con el octavo mejor registro, distancia en la que es la vigente campeón europea.
Por la tarde, Eduard Lorente reafirmó esa buena jornada con su pase a la final de los 50 libres, lo que le convierte en el primer nadador español que terminará dentro de los ocho primeros en esta prueba.
Lorente demostró su carácter competitivo para conseguir un registro de 22.19, cerca de la plusmarca nacional de 22.12 que se encuentra también en su poder, para liderar su semifinal, la primera que se disputó, y prácticamente asegurarse un lugar en la final.
Algo que se confirmó momentos después, tras la segunda semifinal en la que tan sólo tres nadadores consiguieron superar el tiempo del español incluido el sudafriano Roland Schoeman, que volvió a exhibir su punta de velocidad para conseguir el mejor tiempo de todos los participantes y postularse como gran favorito.
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Una prueba que no pudo redondearse con la actuación de Javier Noriega quién acudía a Montreal con segunda mejor marca de toda la temporada y que finalizó en décima posición. Tampoco logró su pase a la final la joven Duane Rocha en los 200 espalda.
Sin embargo, su objetivo en estos Mundiales, su primera aparición internacional, estaba asegurado con la disputa de las semifinales en donde los nervios se adueñaron de ella, lo que le hizo nadar dos segundos más lenta que en las series matinales (2.16.50) para concluir en la decimosexta posición.