Igor y Marchante se retiraron por sendas caídas
Contador salió indemne.


Igor González de Galdeano, siete días líder en el Tour de 2002, un veterano venido a menos por los infortunios, y José Ángel Gómez Marchante, una emergente promesa que aspiraba al maillot blanco de mejor joven, se despidieron ayer de la carrera por culpa de sendas caídas.
Galdeano se accidentó en el km 4, en un ligero descenso antes de la primera subida. "Delante de mí se cayó un ciclista de La Française, no pude esquivarle y me di un fuerte golpe en la espalda. Intenté subirme otra vez a la bici, pero el dolor no me permitía continuar", explicó el vasco, que fue trasladado de urgencias al Hospital de Remiremont. Allí le hicieron unas radiografías que descartaron fracturas y fue dado de alta. Las molestias le impidieron tomar el avión con el resto de compañeros y viajó a Grenoble por carretera junto a su director, Manolo Saiz.
"Estoy muy fastidiado. No sólo por el dolor, sino también por la mala suerte que arrastro desde hace dos años. Empecé contento por la buena contrarreloj que hice, pero desde hace dos días arrastraba una tendinitis en la rodilla derecha. Confiaba en recuperarme, pero no tengo fortuna", explicó el alavés.
Su compañero Alberto Contador también se vio implicado en la misma caída. "Se ha dado un golpe impresionante. Lo sé porque yo también me fui al suelo, aunque por suerte sólo tengo rasguños. Echaremos de menos a Igor", dijo el madrileño.
Gómez Marchante, que arrastraba las secuelas de la caída que sufrió el miércoles contra una moto, tuvo ayer otro accidente en el avituallamiento. "Ha sido una caída tonta. Hizo el afilador con Salvatore Commesso y se fueron los dos al suelo. Es una pena, porque venía en una gran forma, estaba ilusionado con el maillot blanco y ahora llegaba su terreno, la montaña", explicó Josean fernández 'Matxin', director del Saunier Duval. El madrileño fue trasladado al hospital de Mulhouse, donde se confirmó su fractura de la clavícula izquierda.
Noticias relacionadas
Ullrich: "He llegado a dar tres vueltas de campana"
Jan Ullrich se cayó ayer en el primer descenso a 60 kilómetros por hora. "Se me fue la bici en una curva y llegué a dar tres vueltas de campana. Hice patinaje artístico. Menos mal que no he sufrido mucho daño. Ha sido más espectacular que grave", explicó el corredor alemán, que sufre heridas en el hombro y la rodilla izquierdos. También tiene un golpe en la cara, porque rompió su casco al impactar contra el suelo.