Nadal cae en la hierba y reposa hasta Wimbledon
El alemán Waske le derrotó en tres sets en Halle


A la gloria de Rafa Nadal en la tierra roja de París, sucedió el tenis-sartenazo, el tenis-motocross, o como se quiera llamar al tenis sobre hierba: sobre la hierba rala, húmeda y biselada de la Centre Court del millonario Gerry Weber, en Halle, Westfalia. Casi otro deporte, comparado con Roland Garros. Tanto es otro deporte, que se juega hasta con otras zapatillas, con taquitos en la suela. Nadal llegó con 24 victorias en sus últimos 24 partidos terrícolas y se va a casa con 0-1 en hierba. Donde había deslizamientos etéreos y carreras maravillosas, surgieron los resbalones sobre los tepes de hierba escurridiza, que exigen jugar en flexión y constantes movimientos cortos.
El campeón de Roland Garros cayó a la primera en su primer torneo de hierba ante Alexander Waske, un teutón de 1,87, uno de esos alemanes que en otras épocas jugaban como central del Bayern Múnich. Ahora, el Bayern busca centrales en Africa, Bosnia o Brasil, y donde estaban Becker y Stich, hay gente como Waske: síndrome dual de agotamiento.
En la temporada de tierra batida, Waske, que se formó en California, no había ganado un solo partido. Pero ante Nadal, Waske encadenó 12 aces, algunos de ellos entre 205 y 210 km/h. Llegó hasta 214. Esas velocidades se esponjan en tierra. Pero en hierba rala son mortales casi de necesidad. Llevado en volandas por la hélice de su servicio, Waske presionaba y cerraba la red a Nadal, en plena bajada tras el subidón de París.
Así y todo, Nadal ganó el primer set: decidieron sus últimas reservas físicas, su toque y tres dobles faltas de Waske en el tercer juego. Ya no volvería a perder el servicio el alemán, que forzó el tercer set cuando Nadal se dejó ir el 12º juego de la segunda manga con dos dejaditas a la red: "Ese fue un juego horrible", diría luego Rafa. Y decisivo: la hierba había exigido el máximo de los poderosos cuadriceps y glúteos de Nadal, que estaba resentido y llamó al masajista para que le mirara la eterna ampolla de la mano izquierda. El ataque de Waske siguió a la alemana, acumulando descargas, fuerza sobre fuerza. Hasta partió una raqueta. Y esta vez, Nadal, cansado, hizo mutis en la hierba y se fue a devorar una tartita de fresas. Gerónimo reaparecerá ante los caras pálidas en Wimbledon.
Rafael Nadal "Estoy demasiado cansado"
Lo que ha pasado es normal, porque estaba cansado, los españoles no jugamos habitualmente en hierba y he llegado a tener miedo a una rotura de fibras en el cuadriceps. También estaba poniéndose peor la rozadura de la mano izquierda. La clave del partido es que Waske ha servido muy bien y yo estaba cansado. Aun así, este partido me ha servido mucho para ir cogiendo idea de cómo hay que sacar y jugar sobre hierba. Sólo se puede mejorar con humildad. Renuncio al doble con Feliciano, vuelvo a España a cumplir con compromisos mediáticos, y después tendré que descansar varios días en Palma. No voy a jugar más antes de Wimbledon".
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Alexander Waske "Su rapidez es alucinante"
He ganado un partido muy difícil porque tenía la idea fija de atacar con mi primer servicio y ser agresivo. Ha terminado saliendo bien, aunque ha hecho falta que partiera mi raqueta. Sabía que Nadal podía tener problemas de cansancio y de adaptación a la hierba, y por eso le he presionado constantemente, pero su rapidez es alucinante. Hubo veces que me pasó en la red, porque yo me quedaba totalmente parado, sorprendido, pensando cómo había podido alcanzar la bola. La aparición de jugadores como Rafa es algo magnífico para el tenis. Si hubo algún juego clave en el partido, fue cuando le rompí el servicio por primera vez y gané el segundo set".