Tenis | Roland Garros

París desata la revolución contra un chico de 18 años

En la pista central del torneo se vivió ayer el mayor escándalo de su historia. El público presente mantuvo nueve minutos suspendido el partido entre Nadal y Grosjean en un acto de rebelión contra una decisión del juez de silla. Nuria Llagostera y Sharapova también deberán acabar hoy su duelo.

<b>SILENCIO, POR FAVOR. </b>Rafa Nadal intentó acallar al enfervorecido público francés.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Fue el día de la infamia para París, el marsellés Grosjean y el gentil público de Roland Garros, convertido en una banda revolucionaria de fanáticos"sans culottes". O sea: "sin calzones, sin pantalones". Titular de "L?Equipe", ayer en portada, tras la humillante derrota de Mauresmo: "Sábado negro, Pierce y Grosjean son las últimas esperanzas". Y...

Sepultado Richard Gasquet en el olvido y liquidada Mauresmo, a quien devora la presión de Roland Garros, decenas de miles de parisinos acudieron al Bosque de Bolonia no a tomar la Bastilla, que no estaba por allí. Su intención era alzar a Mary Pierce (francocanadiense residente en EE UU) y Sebastien Grosjean hasta los cuartos de final. Por elevación, el tiro y la revuelta tenían otro objetivo: apresar a Rafa Nadal, el principito del tenis mundial y cerrar la boca de quienes como John McEnroe, Pat Cash o Brad Gilbert proclaman que estamos ante "el jugador más importante que ha salido en muchas generaciones". Y no exagero: resumo.

Primero le tocó a la pobre suiza Patty Schnyder: no la dejaron respirar ante Pierce. Pero el barril de pólvora tenía la mecha preparada para Nadal. Y el Nadal-Grosjean comenzó bajo cielo oscurísimo y amenaza de borrasca. Nadal controló el primer set, 6-4, con solvencia apretadita. En el primer juego de la segunda manga, un tiro de Nadal, ya con ventaja sobre el servicio de Grosjean, limpió la línea. Grosjean devolvió mal la bola, pero, cuando Nadal ya se dirigía a su sitio, Grosjean pidió al juez de silla, Damián Steiner, de Buenos Aires, que bajase a inspeccionar la marca del golpe de Nadal. Steiner se negó. El juez no tiene por qué bajar si está seguro de lo que ha visto.

En un estupendo papel de provocador, Grosjean empezó a reclamar a Steiner más y más groseramente, pero el argentino no cedió y concedió punto y juego a Nadal. "No tengo por qué bajar", insistía Steiner. Y Roland Garros entró en erupción.

El partido estuvo parado durante nueve minutos, entre la bronca mayor que ha vivido la central del Bosque de Bolonia. El bramido y las amenazas de los 15.000 "sans culottes" del Siglo XXI sacaron de sitio a Nadal y asustaron al mismo Grosjean. Pidieron calma y salió el supervisor del torneo, Norbert Peick, pero Nadal, que desde ayer ya sabe dónde está, perdió los dos juegos siguientes, cuando Damián Steiner se sentía como se debieron sentir los guardias de la Bastilla en 1789. La rebelión ardió durante dos o tres juegos más.

Empezaron a caer gotitas que iban empantanando la pista. Con el corazón, Nadal remontó: 3-2 y nueva rotura de servicio, pero algo se había fundido en el delicado mecanismo SDN: Sistema de Defensa de Nadal. Con la tierra más pesada, el bote de la bola de Nadal molestaba menos al venenoso Grosjean, que demoraba los saques arteramente y firmó el set por 6-3. En el tercer set, Nadal se escapó hasta el 3-0 cuando la lluvia arreció, todo se suspendió... y se volvió a frenar a Nadal. Fue una tarde de fanatismo y lluvia en París. Hoy se regresa a la Chatrier. ¿O se trata de la Bastilla?

En la comparecencia parisina organizada por la ATP, Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa, descubrió sus sentimientos: "Cuando Rafa está en la pista, yo sufro más como tío que como entrenador, porque primero está la persona, el chaval, mi sobrino, y luego viene el jugador. Ya me pasaba más o menos lo mismo con mi hermano Miguel Angel cuando jugaba el fútbol, aunque éste me hizo sufrir más en los últimos tiempos en el Mallorca". Toda la familia Nadal, los que están en París y los que quedaron en Palma, rezan por la permanencia en Primera División del club mallorquinista. Relata Toni Nadal: "Lo que yo le digo a Rafa cada vez que juega, está claro: si se pierde, no hay problema, chaval, tenemos un avión a las diez para dormir esta noche en casa y mañana podemos estar entrenando o dando una vuelta por Palma. La semana que viene o la otra, ya habrá otro torneo".

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Disgusto de Nadal y Schnyder

Rafael Nadal no pudo realizar declaraciones oficiales sobre los acontecimientos de la pista Philippe Chatrier, ya que el partido con Grosjean no está terminado, sino suspendido. Pero Nadal, con cara de enfado y con gestos visibles, sí pidió silencio al levantisco público francés. Rafa se llevaba el dedo índice a los labios en el gesto universal de pedir silencio y "calma", algo que hizo el mismo Grosjean, que había incitado a la revuelta. Pero la suiza Patty Schnyder sí pudo hablar cuando perdió su partido con Mary Pierce. En el transcurso de las 10 bolas de partido a favor de Pierce, Schnyder tuvo que soportar los abucheos y la tensión de los espectadores de la central. "Es una falta de respeto del público francés hacia los jugadores. Cuando yo ganaba era un funeral, y cuando perdía, era la locura. En tenis, eso es falta de respeto y de deportividad. Mary Pierce también paraba el partido cuando quería, pero lo suele hacer habitualmente", dijo Schnyder.

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