Balonmano Copa del Rey | Barcelona 33 - Ademar 28

Peric clasifica al Barça para su vigésima final

El Barça logró desarmar el contragolpe del Ademar León e imponer su gran ataque.

<b>EL CAÑÓN DEL BARÇA. </b>Iker Romero volvió a ser letal y con sus ocho tantos fue el máximo goleador del partido.
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

Pontevedra es territorio azulgrana y ayer se confirmó en la pista: el Barcelona jugará su vigésima final copera, y la tercera en la capital pontevedresa, las tres que se han organizado aquí. Al margen de otras consideraciones, la diferencia fue Peric, el portero serbio del conjunto catalán, que fue el artífice del amplio triunfo de los suyos.

Sí, Peric desarmó al Ademar. Dejó a su primera línea casi inédita, y además cazó varias paradas de contragolpe. No es que la portería del Ademar fuese mala, sino que él estuvo superior. Y, a partir de ahí, nada que oponer; el Barcelona podía permitirse algún lujo, mientras que el Ademar ninguno.

En el Barça funcionaron los hombres importantes en ataque. Es decir, Skrbic fue una pesadilla desde el pivote, y cuando Cadenas cambió el 6-0 para jugar con un adelantado, la primera línea, Iker Romero, Jerome Fernández y Nagy, no perdonó en ataque. Fue un bombardeo para el que el Ademar de ayer no tuvo respuesta.

El lesionado Kjelling.

Para el campeón de la Recopa el principal hándicap fue la nula aportación de un renqueante Kjelling. No sumó ni un gol el que es considerado como uno de los mejores artilleros del mundo. Como en la izquierda no había peligro, todo el juego posicional del Ademar se fue cayendo poco a poco. Los de Cadenas vivieron de los goles de su contragolpe, o de las habilidades de Juanín García y Krivoslikov, sus extremos, o de los balones que le llegaban a Manolo Colón, aunque al final acabó desquiciado ante un Peric de sobresaliente.

No le salió nada a Cadenas. Su equipo siempre fue a remolque, aunque en su haber cabe el que mantuvo en todo momento el espíritu indomable de que hacen gala sus equipos. Es más, al descanso aquello parecía decidido, pero volvió el Ademar a la pista y le endosó al Barcelona un 1-5 que equilibraba el choque. Pero ayer el Barça tenía más material para ir a la guerra; al Ademar le fallaba un puntual, desaparecido, y como no pudo maquillar su ausencia ni con Morros ni con Entrerríos, pone el punto final a una temporada en que se lleva la Recopa. Por lo que se ve, en pista neutral valen las jerarquías: el título de la Champions, del Barcelona, vale más.

Espar "Paramos su contragolpe"

En el juego posicional teníamos controlado el partido, así que la clave era parar el contragolpe del Ademar. Cuando lo conseguimos teníamos mucho ganado. También fue muy importante salir de un momento de apuro en la segunda mitad, cuando se colocaron en una defensa 5-1, que nos creo problemas".

Cadenas "La clave fue la defensa"

Sólo le hemos podido aguantar 20 minutos al Barcelona, que parecía más fresco que nosotros y que ha hecho una gran semifinal. Nosotros no hemos jugado bien. La clave ha sido la defensa, y ahí nosotros, en esta ocasión no hemos sabido estar a la altura del encuentro. El Barça es un justo finalista"

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Sólo un antecedente: en 2000

La final de hoy (17:00, La2) no será inédita porque se repite la de la temporada 1999-2000 disputada en Zaragoza, con triunfo final del Barcelona por 34-28, en el resultado más claro de los últimos 15 años. Aquella fue la única final del Valladolid, mientras que para el Barcelona será la vigesima vez que llegue al último partido, con once títulos como bagaje. No obstante, el único título nacional notable (Copa Asobal) que ha ganado el Valladolid lo hizo precisamente ante el Barcelona. Y hace exactamente una semana también derrotó a los azulgrana en partido liguero. Pero no estaba Iker Romero.

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