Simoni, Gárate y Di Luca aprietan a Paolo Savoldelli
El irunés ya es cuarto tras el hundimiento de Basso


Su Majestad el Stelvio decidió ayer unirse a las celebraciones del IV Centenario del Quijote, porque durante los 24,7 kilómetros y 48 revueltas que conducían a la Cima Coppi, a 2.758 metros de altitud, sólo se habló la lengua de Cervantes. En cabeza, una fuga de cuatro escaladores puros: los españoles Daniel Atienza y Unai Osa, el venezolano José Rujano y el colombiano Iván Parra. Detrás, el grupo del líder tirado por Patxi Vila. En la quinta plaza del pelotón, Juanma Gárate, expectante justo detrás de los capos italianos: Gilberto Simoni, Paolo Savoldelli y Danilo di Luca.
Su Majestad el Stelvio se subía por novena vez. En sus rampas se han decidido Giros: Coppi desbancó a Koblet en 1953, Hinault dio un recital con Bernadeau en 1980... En su cima han ganado españoles: Fuente (1972) y Galdos (1975), aunque éste se dejó el triunfo final ante Bertoglio. Y en el Stelvio, que paraliza Italia, sucumbió ayer Ivan Basso, el hombre destinado a ganar esta edición. Se dejó más de 20 minutos en la cumbre y 42:15 en la meta.
En Su Majestad el Stelvio siempre pasan cosas, aunque su cima esté situada a 63,5 km Savoldelli inició las 48 revueltas con tres compañeros, pero a mitad de subida se quedó más solo que la una. El Discovery se reserva para Armstrong. Simoni puso entonces a sus hombres en fila. Entre ellos Patxi Vila, el Rubiera del Lampre.
Simoni no tiene la explosividad que le hizo ganar dos Giros, pero mantiene la valentía. Ayer se empeñó en inventar alguna travesura. Y no paró hasta lograrlo. En la subida a Frassineto lanzó por delante a Cunego, igual que Gárate hizo con Joaquín Rodríguez, pero tanto El Príncipe como El Purito tuvieron que inclinarse ante Su Majestad el Stelvio.
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No pasa nada. Simoni tenía a Vila y Gárate a un impresionante Rubén Lobato. En el Foscagno (a 14,5 km) aprovecharon la soledad de Savoldelli para endurecer la carrera. Entonces llegó el Passo d'Eira, un puerto no puntuable que a esas alturas (km 205) debía parecer el Mortirolo. Y ahí arrancó Simoni, con Gárate a rueda. La maglia rosa no pudo entrar al envite, aunque sí Di Luca, el hombre-milagro del Giro. Los tres metieron 28 segundos al Halcón y el español se ha colocado cuarto, a 2:11 del líder y a 23s del podio.
A estos gallos les ha salido un rival inesperado. Se trata de Rujano, líder de la montaña y primero en el Stelvio, que volvió a entrar tercero en la etapa y es quinto en la general, a 7 segundos de Gárate. El vencedor fue su compañero Iván Parra, que ha dominado las dos etapas de los Dolomitas. Y cuarto, Unai Osa.