"Lo mejor del último año, el nacimiento de mi hija"
El 24 de marzo de 2004, Jesús Manzano comenzó a contar los horrores del dopaje en AS. Los cimientos del ciclismo se tambalearon. Hoy, justo un año después, la vida personal del ex ciclista de Zarzalejo ha cambiado mucho, pero, en su opinión, esta lacra sigue azotando al deporte español.


Hoy se cumple un año de sus revelaciones en AS. ¿Qué ha cambiado en su vida?
Sobre todo que me he puesto a trabajar y tengo que madrugar mucho. Ahora me levanto a las siete. Llego a casa sobre las ocho de la tarde y el poco tiempo que tengo se lo dedico a la familia. He tenido una hija, que es lo mejor de este último año. También me he casado por lo civil. Han sido unos meses de muchas novedades entre la boda, mi nuevo trabajo, la niña...
¿Cuáles han sido sus peores momentos durante este año?
Tuve momentos malos con la prensa y con la justicia... Yo presenté documentos y testigos, pero no se llamó a ninguno, no hubo careos con directores o médicos del Kelme... Presenté unos medicamentos a la Federación y se los guardó. Algo tapará, ¿no?
Su caso se ha sobreseído, pero usted ha recurrido.
Hay un recurso en la Audiencia Provincial y tengo esperanza de que se haga justicia, aunque no debería confiar tanto viendo lo que ha ocurrido con la jueza. En esta vida todo se mueve por dinero y por gente gorda. Se mueren atletas y no ocurre nada.
¿No es una contradicción recurrir siendo un imputado?
No me importa. En lugar de llamarme como testigo, lo tacharon y me imputaron. Pero tengo la conciencia tranquila. ¿Por qué no me ha denunciado el Kelme? Si todo fuera mentira, lo habría hecho. Ojalá me demandase.
También tiene visto para sentencia el juicio por despido.
Quiero pensar que ahí también habrá justicia. Yo siempre dije que la firma de su documento es mía, pero el texto de arriba no figuraba cuando yo firmé. En mi baja pone que no es voluntaria y hay un documento de la UCI que dice que fui despedido por falta grave. Entonces, ¿por qué dicen que me fui voluntariamente?
Otro argumento del Kelme es que fichó por el Amore & Vita.
Yo no tuve en 2004 ningún contrato pasado por la UCI, no cobré nada del Amore & Vita... Yo no me fui porque tuviera más ofertas, el Kelme me echó.
¿Y qué le hirió de la prensa?
Hubo algunos por ahí que tienen amistades con directores y escribieron al dictado.
¿Le dolió que se hurgara tanto en su vida privada?
La gente tiró por otros derroteros para desviar la atención. Si cumplo con el trabajo, en mi vida privada hago lo que quiera. Es igual que ahora con el Kelme, que dicen que me fui para cobrar más en otro lado. Que no desvíen la atención con el Amore & Vita, que sean valientes y digan que me echaron, porque esa es la verdad. Se buscan las vueltas.
¿Su familia sufrió mucho?
Todos sufrimos, porque se dijeron muchas mentiras. Que si tenía un club de alterne, que si era traficante... Si todo eso fuera verdad, ¿yo viviría como vivo?
¿Cuándo se dio cuenta del final de su carrera profesional?
Cuando me subí a una bici y no pude. Me dolía la rodilla izquierda hasta andando. Un día me fui a pescar y al volver me tuve que ir al hospital para que se me extrajese el líquido sinovial. He pasado por médicos y fisioterapeutas, pero nada. En un hospital me dijo el médico que cómo se le ocurrió a alguien ponerme quince inflitraciones. Fue una burrada por la cabezonería de un director.
¿Fue muy frustrante para usted ver el final de su carrera?
Si no sigues en el ciclismo pero al menos puedes salir con los amigos a dar una vueltecita en bici... Pero ni eso. Claro que fastidia.
¿Usted no iba a denunciar al Kelme por sus daños en la rodilla? ¿Cómo está ese caso?
Lo he mirado con varios médicos y el informe está hecho. Pero prefiero curarme antes que ir a la vía judicial, al menos de momento. Lo que no puede ser es que se me inflame andando o de pie. Todo el día con dolor y dolor. Estás en la cama y te duele. Todo el día. Tengo el estómago destrozado de tomar tantos antiinflamatorios.
¿Le sorprende que sigan los mismos en su ex equipo?
No me sorprende. ¿Cómo van a echar a un director que lo sabe todo? Por ejemplo, ahora me he enterado de que mientras estábamos sin cobrar, sí se pagaba a los líderes para que se callaran o para que no se marcharan. En el Phonak echaron al director (Álvaro Pino, tras conocerse los casos de Tyler Hamilton y Santi Pérez). ¿Cómo no va a saber un director si hay dopaje en su equipo? Lo sabe perfectamente, porque para eso lo dirige.
¿Mantiene relación con gente del ciclismo?
Me sobran dedos de la mano para contarlos. Pero tampoco me interesa, hay gente muy falsa. Por otro lado, ha sido gratificante recibir muestras de solidaridad de aficionados. Me han llegado cartas hasta de Brasil.
¿Pasó miedo alguna vez?
Tuve amenazas de muerte, pero las personas que hablan mucho no te hacen nada. Si te quieren matar de verdad, vienen por detrás y se acabó. Eso sí, yo ya no voy solo a ningún lado. Siempre voy acompañado.
¿Esperaba tanto escándalo?
Sabía que habría escándalo. Pero se va a tapar, porque hay gente en política, juzgados, hospitales... Hubo un camello que ha declarado muchas cosas en AS y no se ha hecho nada. El Caso Festina también se tapó. Con él se podía haber comenzado a limpiar y no se ha limpiado nada.
¿Cree que sigue habiendo el mismo nivel de dopaje?
Sí, porque yo salí una noche a una discoteca y me encontré a un ciclista profesional, que me dijo: "¡La que has armado, niño!". Estuvimos tomando algo, le pregunté sobre el asunto y me contestó: "El dóping se ha recortado algo, pero sigue habiendo". Todo eso me lo contó un corredor en activo.
¿Pero no cree que ha servido al menos para que haya un debate y el proyecto de una ley antidopaje?
Se ha presentado un plan, de acuerdo, pero ya veremos qué sale. Jaime Lissavetzky prometió el oro y el moro, pero nada. El único que se preocupó fue Guillermo Jiménez en la anterior legislatura, pero le cortaron el cuello. A mí me llegaban las cartas de la Comisión de Investigación firmadas por él y de repente comenzaron a venir firmadas por Cecilia Rodríguez. Guillermo Jiménez desapareció, igual que su comisión.
¿De verdad que al final no ve nada bueno? Por ejemplo, en la Vuelta a España por fin hay positivos.
La Vuelta era antes la carrera más limpia del mundo. No me extraña. A mí me ha ocurrido que el médico y el director del equipo ya sabían que había controles de vampiros, porque se lo chivaba un amigo de un laboratorio. Así, los ciclistas se ponían los sueros por la noche (para bajar el nivel de hematocrito) y todos tan amigos.
¿Esto que cuenta lo ha denunciado en algún sitio?
Se lo dije a la Asociación de Ciclistas Profesionales, pero creo que no hizo nada. Aquí todo el mundo tiene mucho que callar.
¿Se arrepiente de algo?
No. Si tuviera que empezar otra vez, lo contaría igual, sin cambiar ni una sola palabra.
¿Cómo ve su futuro?
Me veo trabajando, pero lejos del ciclismo. Este deporte ya no lo quiero ver ni en la tele, porque hay mucha gente hipócrita que se está llevando dinero envenenando a los ciclistas. Ahora se se dice que los ciclistas se mueren por cocaína. ¡Cómo no van a coger adicciones con toda esa guarrería de medicación! ¿Por qué le ponen hemoglobina de perro a una persona? ¿Por qué se realizan autotransfusiones de sangre? A los ciclistas nos sacan la sangre como a perros en la habitación de un hotel. Ahora me viene a la cabeza la imagen del doctor Fuentes (Eufemiano) en una Vuelta a España, con la bosa de sangre colgando de un brazo y una toalla caliente rodeándola para evitar contrastes de temperatura... Eso es tratar a las personas como animales.
¿Todo esto ha merecido la pena, Jesús?
Para mí sí, porque me he podio quitar una losa muy grande que tenía encima.
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Por cierto, ¿qué hizo con la centrifugadora de hematocrito que utilizaba?
Por ahí anda, pero podría venderla sin poner un anuncio en el periódico Segunda Mano, porque he recibido ofertas de algún ciclista.