Mundial de Túnez | España 51 - Australia 19

España marca su récord absoluto de anotación

Australia se ha convertido en un expediente insulso para las grandes selecciones mundiales, y cada vez que aparece en las grandes citas se lleva a casa un camión de balones en el equipaje de su portería.

<b>OCHO DIANAS. </b>Juanín García engordó su estadística con ocho goles, tres de ellos de penalti.
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

Australia se ha convertido en un expediente insulso para las grandes selecciones mundiales, y cada vez que aparece en las grandes citas se lleva a casa un camión de balones en el equipaje de su portería. Dice su seleccionador que estos encuentros les sirven para ganar la experiencia que les falta en un país que está en las antípodas reales del juego. Y será verdad, aunque tras ver las caras de los autralianos uno piensa que su autoestima estaba aún más por los suelos que tras encajar la primera paliza en la jornada inaugural ante los suecos (49-16).

Pues bien, ante ese saco de patatas que es Australia, España simplemente jugó a echar la tarde, a controlarse para que no hubiese contratiempos físicos, a preparar los días que llegan a partir de mañana, que de golpe aparecen en el programa Suecia y Croacia. En esa dinámica de correr y correr, de lanzar y marcar, España fue sumando con tanta facilidad que se fue a los 51 goles, un récord histórico de nuestra Selección, que jamás había llegado a la cincuentena. En cuatro ocasiones había llegado ya a los 40 tantos, pero nunca había pasado de los cincuenta. Sin embargo, en un Mundial se han dado resultados aún más escandalosos, como el 55-15 que Islandia le endosó también a la pobre Australia en el Mundial de Portugal de 2003.

Sin fallos. España jugó con todos, y con una facilidad pasmosa se escapó sin problemas. En el descanso ya tenía una plusmarca de 27 goles en una mitad. Fantástico si se trata de batir récords; fatal si lo importante es divertir a los aficionados al balonmano. Cómo sería el partido que hasta el minuto 19 no falló España (Garabaya) su primer tiro a puerta. Incluso por un momento Davis se alió con el portero australiano para hacerle bueno (le sacó tres balones seguidos), pero no era un problema porque se trataba de coser y cantar. Los australianos son unos chicos pequeños en comparación con los españoles, poco dotados para aguantar la carga física de rivales profesionalizados. No, no hubo partido ni nada, y sólo queda significar algún gol preciosista de Juanín García, que se dedicó a sumar desde su extremo buscando efectos increibles en una demostración de que la banda izquierda tiene un amo fijo en el leonés que está en el último siete ideal de la Federación Internacional.

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Pastor

"Lo mejor del partido es que Australia se comportó de manera deportiva, y pese a la goleada nos volvemos todos sanos al hotel. En estos partidos no se puede sacar ninguna consecuencia porque hay mucha diferencia entre los equipos".

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