Las tenistas rusas hacen historia en Nueva York
El tenis femenino ruso escribió otra página en la historia del tenis moderno al conseguir con Elena Dementieva y Svetlana Kuznetsova jugar por primera vez la final del Abierto de Estados Unidos y una segunda final de Grand Slam en la misma temporada.

La primera victoria de la duodécima jornada del Abierto comenzó con Kuznetsova, novena cabeza de serie, que supo aprovecharse a la perfección de las molestias físicas que arrostró Davenport a partir del segundo set y logró imponerse por 1-6, 6-2 y 6-4. Davenport, que pidió tiempo de tratamiento por lesión, antes del tercer set no encontró de nuevo su mejor tenis y la ligera distensión que sufrió en la pierna izquierda mientras hacía los precalentamiento iba a ser un factor en su contra.
La derrota le costó a Davenport, de 28 años, romper una racha de 22 victorias consecutivas y le impidió volver a ser la número uno del mundo. "Es cierto que jugué en desventaja, pero hay que darle todo el crédito a mi rival que hizo un gran partido, con un juego muy inteligente, al moverme por toda la pista, y se mereció la victoria", declaró Davenport.
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Tres horas después que Kuznetsova se había convertido en la primera tenista rusa en llegar a una final del Abierto, Dementieva daba otra frustración a los aficionados neoyorquinos con su triunfo por 6-0, 2-6 y 7-6 (7-5) frente a Capriati, que perdía la cuarta semifinal de un Abierto de Estados Unidos.
Capriati, de 28 años, que disputaba su decimotercer Abierto, no comenzó bien el partido al perder el primer set por 6-0, pero luego tuvo todas las oportunidades para ganar el partido en la tercera manga cuando se puso con 6-5 y el saque a su favor. Pero no supo aprovecharlas y con la única doble falta que cometió en el partido permitió a Dementieva lograr el empate a 6-6 para llevar el partido al tie-break que ganó y con un golpe preciso junto a la raya del fondo de la pista, que Capriati no pudo devolver y ahí comenzó la nueva historia para el tenis ruso.