También cayó Moyá
El doble Conchita-Ruano, semifinalista, única esperanza


A Conchita Martínez y Virginia Ruano sólo les resta una victoria para la medalla. Si la alcanzan hoy en semifinales, mucho mejor, porque lucharían por el oro. Pero incluso perdiendo todavía tendrían opción al bronce, aunque para ello deberían jugar otro encuentro. Su podio parece seguro, pero según está el panorama español más vale cruzar los dedos, porque otra prueba de que no hay que ilusionarse mucho fue la derrota de Carlos Moyá ante el chileno Nicolás Massú (6-2 y 7-5).
Moyá jugó un desastroso partido hasta mediado el segundo set. Cometió muchos errores no forzados, no logró consolidar su primer servicio, su derecha se estampaba continuamente contra la red... El chileno, sin embargo, sacaba con autoridad, hasta el punto de que ganó su saque tres veces en blanco.
En el segundo set, con 3-2 y con Moyá estrellando la raqueta contra el suelo, algo cambió. La grada comenzó a rugir: ¡España, España!. Entonces el mallorquín comenzó a desperezarse, aunque todavía tuvo tiempo para hacer otra pifia: cedió su saque en blanco, con doble falta incluida, después de habérselo roto a Massú. Carlos se agarró al partido y salvó hasta cinco match balls. Pero era tarde.
Adiós a Navratilova.
El primer match-ball de Conchita y Ruano por la medalla será ante las japonesas Shinobu Asagoe y Ai Sugiyama, que ayer ganaron en tres sets (6-4, 4-6 y 6-4) al dúo estadounidense integrado por Raymond y la abuela de 47 años, Navratilova.
El partido será más duro que el ganado ayer a las chinas Zi Yan y Jie Zheng (6-1 y 6-1). Pero la pareja está cada vez más acoplada. Conchita aporta su experiencia olímpica en busca de su tercera medalla: plata en Barcelona 92 y bronce en Atenas 96, ambas con Arantxa. Y Ruano pone en el dúo su gran solvencia en esta especialidad, donde es una de las mejores del circuito formando el doble junto a la argentina Paola Suárez.
Noticias relacionadas
Carlos Moyá: "He perdido la opción de pasar a la historia"
Tenía una clara posibilidad de medalla y se me ha escapado. He perdido la opción de pasar a la historia. No he hecho un buen partido. No sé qué me ha pasado con el saque y la derecha, he cometido demasiados errores no forzados... He intentado arriesgar, pero no me salía nada y Massú lo ha aprovechado. No hay ninguna explicación conjunta sobre la eliminación de los nueve primeros cabezas de serie. Algunos dirán que en los Juegos no hay dinero, pero yo no cambio una medalla olímpica por todos los premios que proporciona un Grand Slam. Los diez mejores clasificados del mundo tenemos ya suficiente dinero. Aquí se juega por honor, y la pena es no haber llegado tan lejos como hubiera querido.