El Búfalo Gutiérrez galopó a lo grande
Quique ganó la segunda etapa y lidera el Dauphiné Liberé.


José Enrique Gutiérrez, también conocido como Quique, Guti o el Búfalo, es uno de esos brillantes gregarios que, de vez en cuando, se pega el lujo de una gran victoria. En 1997, siendo aún amateur con el Porcelanatto, se proclamó campeón de España de contrarreloj. En 2000, además de lograr un triunfo en Portugal, vistió durante un día la maglia rosa del Giro. En 2002 ganó la última etapa del Dauphiné Liberé. Y ayer, en esta misma carrera, este valenciano de edad cercana a la treintena (los cumplirá el 18 de junio) se dio el doble gustazo de adjudicarse la segunda etapa y de arrebatar el maillot de líder a Iban Mayo.
La victoria fue a lo grande. Y ante los grandes. En la Cruz de Chaubouret (2ª categoría), última cota de la etapa, situada a 16 km de la meta, Gutiérrez aguantó un acelerón de Armstrong, Mayo y Moreau, para luego aprovecharse del marcaje de éstos y lanzar su ataque. El Búfalo comenzó a galopar: coronó con 12 segundos, alcanzó el medio minuto en el descenso y ganó con 7 segundos sobre su compañero Cyril Dessel.
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Phonak impresiona. Este doblete del Phonak no es casual, porque el equipo suizo de Álvaro Pino está siendo el más fuerte del pelotón en las últimas fechas y empieza a meter miedo para el Tour. El sábado, Pereiro ganó la Clásica de los Alpes, con Gutiérrez en la tercera plaza, Sevilla en la sexta, Dessel en la décima... Un día después, en el prólogo del Dauphiné, más difícil todavía: cinco entre los diez primeros, con Hamilton segundo.
Sin embargo, Hamilton no anduvo ayer fino, aunque eso no supuso una traba para Guti: "No tenía un plan, pero vi que la gente estaba con las fuerzas justas y ataqué en el puerto. Oí por los auriculares que Hamilton estaba en dificultad, pero eso no fue un problema, porque yo tenía libertad, ya que Tyler siempre ha dicho que el Dauphiné no es su objetivo". Al cruzar la meta, Quique balanceó los brazos en honor a su reciente paternidad. Y seguro que se acordó de alguien más, porque el año pasado, el Kelme no renovó a su hermano Nacho, como venganza por su marcha al Phonak junto a Óscar Sevilla.