Que haya transparencia
Me ha sorprendido la noticia sobre la declaración de los médicos en el caso Manzano. Esta comparecencia ha sido secreta. Y yo me pregunto: ¿Por algún motivo especial? Porque si realmente existen motivos por los cuales deban ser secretas estas declaraciones, se explican y estoy convencido de que la mayoría vamos a entender y ser comprensivos con la decisión. Ahora bien, si las explicaciones brillan por su ausencia y no hay transparencia en las actuaciones, no debe de extrañar a nadie que las dudas afloren de nuevo, en este enmarañado asunto del dopaje.
Cuando la inocencia es compañera habitual de nuestro quehacer diario, no existen motivos para que nuestras actuaciones sean sencillas. Ahora bien, si nuestro trabajo es complejo y con actuaciones que bordean el límite de lo permitido, (cuando no lo sobrepasan), entonces tenemos que extremar las precauciones a la hora de explicar nuestros métodos. La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino también parecerlo.
Noticias relacionadas
Hace ya unos meses escribí al doctor Padilla, indicándole el deseo del colectivo médico en general y mío en particular de que deseamos que el caso de Gurpegui se aclare definitivamente en todos los aspectos. Y que si hay culpables asuman su responsabilidad, pero si son inocentes, que se restablezca el daño causado y el menoscabo del prestigio profesional si lo hubo.
En esta ocasión, repito lo mismo. Que existan actuaciones rápidas y precisas pero en tiempo y forma. De lo contrario las sospechas sólo producen desprestigio, y esto a veces no es justo.
