Schumacher, tras el récord de Mansell
El británico empezó la temporada 92 con cinco triunfos consecutivos

Poco le queda por hacer a Michael Schumacher que no haya hecho ya en la Fórmula 1. El hombre de los récords lo es por su carácter insaciable, ese que le hace celebrar cada uno de sus triunfos como si fuera el primero. Y este año ya van cuatro, con lo que ha igualado su mejor arranque de una temporada con el que ya protagonizó en 1994, su primero en el Mundial, cuando venció los grandes premios de Brasil, Pacífico, San Marino y Mónaco.
Pero el Kaiser no es hombre de empates, así que ambiciona superar su propio registro en el próximo Gran Premio de España en Montmeló, lo que además le igualaría con el mejor inicio de todos los tiempos. Lo protagonizó Nigel Mansell en 1992, cuando con un trepidante comienzo venció en Suráfrica, México, Brasil, España y San Marino. Lo hizo al volante de un Williams-Renault y fue en la campaña de la consecución de su único título mundial.
Más allá del valor testimonial de un récord, al piloto de Ferrari debe motivarle los efectos que esta efectividad pueden reportarle en su camino hacia el séptimo título mundial. El precedente invita a ello, porque Mansell logró la corona casi doblando en puntos al segundo clasificado (Ricardo Patrese sumó 56 frente a los 108 de Mansell).
Y seguro que después Schumi tendrá en su punto de mira superar esos seis triunfos, entre otras cosas porque él mismo ya sabe lo que es sumar más victorias consecutivas. En concreto seis, que son las que enlazó entre las cuatro carreras finales de 2000 y las dos primeras de 2001, ya con su rojo Ferrari.
Noticias relacionadas
Rubens Barrichello, la otra cara de la moneda
Mientras Schumacher arrasa, su compañero queda en cierta evidencia. Rubens Barrichello, con medios técnicos idénticos a los del alemán, sólo pudo acabar sexto en Imola. Una clasificación decepcionante que el propio brasileño intentó justificar: "Es cierto que tengo un coche para ganar, pero el tráfico en pista me ha impedido rendir como hubiera deseado". Y dio más detalles para explicar las razones que le impidieron secundar a su jefe de filas en la meta: "El incidente de Montoya en la salida me ha dejado fuera de la lucha por los primeros puestos. Después he tenido que pelear con Sato, Ralf Schumacher, Alonso y Trulli, con unas condiciones de carrera que me impedían aprovechar todo el potencial de mi monoplaza. Una lástima".
