Apolo ya guía a la llama olímpica


A las 12:38 horas, Apolo, el dios del sol y de la idea de la luz, descendió sobre la anciana campa de Olimpia y encendió la llama olímpica en respuesta a las invocaciones de una sacerdotisa del Heraion, el templo de la diosa Hera. En realidad, la sacerdotisa era una actriz, Thalia Prokopiou. Y no iba vestida de blanco, como las vestales de la antigua Olimpia, sino con un trajecito del color de la cáscara de la patata griega. Pero en los Juegos de verdad, los de hace 2.780 años, los hombres competían desnudos y las mujeres no participaban. La luz enviada por Apolo hizo arder la llama en el Heraion poco después del mediodía ante el presidente de la República de Grecia, Konstantinos Stefanopoulos, ante el presidente del COI, Jacques Rogge, y ante 2.000 espectadores. Con la llama prendida en la antorcha, Prokopiou le dijo al primer relevista, el lanzador de jabalina Kostas Gatzoudis: "Ve, lleva la luz por el mundo".