Primera | Atlético 2 - Betis 1

Maestro Torres

El Niño brindó una maravillosa actuación para festejar su cumpleaños e hizo un gol de puro arte. El Betis estuvo flojo

<b>PESADILLA.</b> Fernando Torres volvió loco a Lembo y a toda la defensa bética. Fue el artífi ce de la victoria rojiblanca y marcó un segundo gol que fue una auténtica obra de arte.
Manolete
Redacción de AS
Actualizado a

Maravilloso el partido que brindó Fernando Torres el día de su vigésimo cumpleaños. Ya no es un Niño, es un maestro de alta escuela. Aparte de ser el artífi ce de los tantos, una obra de arte el suyo, supo ser el jefe rojiblanco. El Atlético hizo el partido que esperaba su gente durante todo el año, con calidad y sentido colectivo, y el Betis luchó hasta el fi nal gracias al desacierto rematador que mostró la gente de Manzano.

El Atlético salió como un ciclón y enchufado a la fi esta de cumpleaños del Niño. A los dos minutos, Fernando Torres, en dos ocasiones, y Paunovic tuvieron oportunidades que salvó Prats de manera milagrosa. Con Ibagaza libre de marca, se daba un homenaje de fútbol al alcance de los escogidos. Los rojiblancos tocaban con criterio, abrían a las bandas y ponían la quinta velocidad. Era imposible para los verdiblancos pararlos y apenas sabían salir de su parcela. No se rifaba la pelota y había paciencia para ir tocando y encontrar los huecos necesarios. El Atlético erraba en el acierto final.

Sin duda, era el mejor fútbol de los atléticos en su casa en toda la temporada. Nuevamente el Niño, que estaba como una bala, desperdiciaba un mano a mano y luego era Aguilera el que enviaba un cabezazo alto de manera incomprensible. Los de Manzano estaban perdonando en exceso y Víctor Fernández saltaba a la banda para cambiar el curso de un encuentro que perdían por puntos, aunque al fi nal Tote fallaba una ocasión de las que deciden partidos.

Justicia. Al final hubo justicia, con el jugadon que se inventó Fernando Torres y que remachaba Paunovic. Lo que parecía imposible se conseguía. Los adrileños se ponían con ventaja en el marcador y eran los que hacían todo el gasto para sumar los tres puntos. Su problema era que no remachaban su buen fútbol y dejaban abierta la esperanza para que el Betis se animara en busca del empate. Los béticos se desesperaban y seguían de vacaciones. Sus bandas eran decorativas y Aragoneses tenía una de las noches más tranquilas del año.

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Al final llegó el magisterio del Niño. El Betis empataba gracias a Joaquín y Fernando, en la jugada siguiente, se inventó mil y un regate que, acompañados de su velocidad, y devolvía la tranquilidad al Calderón. El mejor regalo que podía dar a los afi cionados al fútbol de este país. Supo demostrar que ya es mayor de edad para tirar del equipo en el momento de mayor incertidumbre. El partido se abrió y luego era Juanito el que enviaba una pelota al larguero. Ninguno renunciaba a la victoria.

Hasta el final, los madrileños siguieron arrinconando a un Betis decepcionante. A Paunovic le hicieron un claro penalti y Prats sacó una mano prodigiosa a un cabezazo suyo. Los verdiblancos, con la presencia de Capi e Ismael, ganaron en profundidad, aunque tampoco daban sensación de poder dar un susto. Al fi nal, la lucha por la UEFA se decantó de lado del mejor, de un Atlético que parece que ha cogido el sendero del buen fútbol y sobre todo, tiene a un Fernando Torres que está en el Olimpo de los elegidos y que asombra por sus genialidades.

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