Primera | Real Sociedad 1 - Real Madrid 0

Piccadilly Circus

En cuanto le faltó la suerte, perdió el Madrid. La Real puso más. Ronie seguía en Londres. Falló Casillas

<b>AUSENTE. </b>Ronaldo, en la imagen junto a Kvarme, pasó totalmente inadvertido durante el partido. El brasileño, que era centro de atención, decepcionó por completo.
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No tenemos un buen día, qué le vamos a hacer. Me refiero a nosotros (plural mayestático, de modestia, falsa), no a ellos, los que juegan, que tampoco lo tuvieron muy allá, no crean. Perdió el Madrid pero lo peor es que a mí, entre otras cosas, se me ha roto el muy fi able coche alemán: "¡achtung!, ¡pare inmediatamente!". Fue horrible, parecía que se me había metido un nazi en el cuentakilómetros. Comparado con esta desgracia, lo del Madrid no nos parece muy grave y nos recuerda a un chiste que defi ne a un tipo de gente: "Vaya día Manolo, a ti se te muere el padre y yo pierdo el mechero".

Dicho esto, apuntaremos que el partido fue fl ojito y aún así nos apetecería que volviera a jugarse, por ver si mejoraba. Esta incongruencia nos lleva a citar a Woody Allen, que es una forma muy socorrida de rellenar las crónicas con el ingenio de otro. La cita abre la película Annie Hall: "La vida es como el chiste de esas dos viejecitas que se encuentran en un hotel de carretera... Querida, la comida aquí es espantosa... Cierto, contesta la otra, y además las raciones son tan pequeñas...".

El primer gol no fue sólo un gol, fue un golpe. Uno de esos que te llegan de forma inesperada, sin decir ¡achtung!, esos puñetazos que no ves venir, los peores, como el de Ali a Liston, primer round, primer minuto. Cuesta recuperarse de algo así , o no lo haces nunca, porque en un segundo te cambia el mundo y no hay palabras, todos muditos y Blancanieves que se larga con el príncipe, que es muy alto y tiene los dientes colocados.

La Real llegaba herida y no hay peor enemigo que el que tiene heridas abiertas porque te hace responsable de sus penas y quiere que las pagues tú. Así fue, el Madrid jugaba al fútbol y su rival se jugaba la vida, demasiada diferencia para que no se acabara notando, el talento no es suficiente en estos casos, ni siquiera conocer la teoría. En la primera parte la Real no presionó como se esperaba (no presionó): ofreció el campo al Madrid y el Madrid lo tomó. La decisión era arriesgada porque dejaba el balón en manos (en pies) de la galaxia. Pero los toques eran toques a ninguna parte, sin profundidad, toqueteos.

Por eso las mejores ocasiones fueron de los locales, algún pase a Nihat y varias embestidas de Kovacevic, que no hace falta que impacte con el balón para dar mucho susto. En un par de estas oportunidades colaboró Casillas, que salió a por uvas, nadie es perfecto, aunque los hay mejor terminados. Los primeros tres cuartos de hora discurrieron entre las patadas de Potillon a Figo, también apaleado por cuantos se le acercaban, y las tímidas llegadas del Madrid, la mejor una de Raúl que botó en La Concha. En el minuto 13 de la segunda parte, Denoueix debió pensar que ya había dado sufi ciente ventaja al Madrid y sacó a Xabi Alonso en lugar de Aranburu. Uno piensa que ambos son como una moto con sidecar y en rapia de choque que vencer a quien parece invencible, siete partidos sin una derrota, todo el resplandor de las estrellas.

El caso del Madrid es justo el contrario. Lo que daba la impresión de ser un balneario se ha convertido por la torpeza de unos y otros, campo y despacho, en un río revuelto. El próximo partido en Liga será en Sevilla frente al Betis (otro herido) y ahora tocará seguir la estela del Valencia, equipo sin Champions, no lo olvidemos.

Una cosa es cierta: hay días en los que uno lo pierde todo. Yo, el coche; el Madrid, el mechero. Esfuerzo a esa gran dosis de suerte que ayer no tuvo y que será difícil que vuelva a disfrutar, al menos tan concentrada. Por cierto, sólo hay una cosa peor que confi arse y es que no confíen en ti. Portillo no jugó y Guti fue sustituido en la segunda parte por Solari.

Como suele ocurrir en estas situaciones, a última hora vinieron las prisas del Madrid, ese sobreesfuerzo que nos demuestra que si el equipo quisiera desde el comienzo podría casi siempre, pero parece que reclamar un desgaste tan temprano sería poco menos que torturar a los muchachos, tantos son los partidos que hay en una temporada.

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Es muy probable que todos los males de la Real Sociedad se acabaran ayer, porque no hay mejor teeste caso Xabi es la motocicleta, por lo que no tiene mucho sentido salir de paseo sólo con el sidecar. Tal y como se veía venir, el tanto de la Real llegó de un balón bombeado a Kovacevic, Casillas despejó blandito y remate a placer de Karpin (jugador ideólogo). Al Madrid se le acababa toda la suerte derrochada en tantos partidos y quizá a Iker le pasaba lo mismo.

Poco antes del gol, Raúl había tenido una ocasión clarísima, remate a bocajarro, pero lo atrapó Alberto como un tigre. De Ronaldo, sin noticias. Después de su polémico viaje a Londres se puede decir que estaba más Piccadilly que Circus. En cierto sentido, el Madrid sentía últimamente que la fortuna le acompañaría siempre y había ajustado su

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