Ronaldo amenaza a una Real en crisis
El brasileño quiere zanjar su polémico viaje a Londres con goles. Guti o Solari, dudas para suplir a Becks. Los donostiarras se juegan puntos y fe
Ronaldo andaba ayer taciturno por el aeropuerto de Biarritz, solitario, cabizbajo. Dijo Queiroz (nuestro entrenador es cándido como una novicia) que Ronie se estaba concentrando para el partido de hoy. Esto, de ser verdad (que no es) sería una novedad absoluta, porque nosotros pensábamos que Ronaldo se concentraba con maracas y odaliscas, justo lo que nos desconcentra a los demás.
En este sentido, siempre hemos creído que Ronaldo es un ser que sólo puede expresarse como futbolista en un estado de absoluta felicidad. Es en plena despreocupación cuando surge el jugador genial y arrebatador.Y esto lo sabía el Madrid cuando lo fichó, por lo que no tiene mucho sentido que ahora golpee el techo con la escoba para fastidiarle la fiesta.
Puede ocurrir hoy que Ronaldo marque de tres a seis goles para que le dejen en paz o puede suceder que le invada la tristeza, como esos niños que aceptan el castigo pero no lo entienden y que en la soledad de su habitación-calabozo murmuran "ya no te quiero". Y aquí es donde entra Abramovich.
Este es uno de los grandes alicientes del partido, pero hay otros. Por ejemplo, resulta interesante la variación táctica a la que obliga la ausencia de David Beckham, cuyo tobillo es como una pelota de tenis, hacemos votos para que no penetren en su herida hongos, que en su caso serían funghi porcini.
Lo más lógico es que Guti entre por el inglés y se zanje la cuestión, pero hay quien apunta (Queiroz, básicamente) que Zidane podría bajar al doble pivote y Solari ocupar la izquierda, lo que sería una invitación para que Guti ocupara también la habitación-calabozo.
Si resulta interesante esta especulación, no lo es menos el análisis de la convocatoria, en la que entraron los prometedores Juanfran y Mejía, en perjuicio de Rubén y Núñez, que parecen definitivamente condenados, pavones interruptus.
Es muy probable que a la Real Sociedad no le inmuten las cuitas del Madrid, porque bastante tiene con sobrevivir a su delicada situación (liguera) y al druida Denoueix, que en pleno trance ha decidido dejar en el banquillo a Xabi Alonso, un jugador imprescindible, fantástico, sólido, justo lo que necesitaría el Madrid en el centro del campo si el Madrid tuviera centro del campo.
La crisis por la que atraviesa la Real es digna de un gran estudio y se nos acaba la columna. Sólo diremos que es un equipo demasiado bueno para que los problemas no sean más que pasajeros. Tal vez lo único que necesita el equipo es una victoria frente al Madrid, es conocido el poder curativo de la galaxia.
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Puñales. Kovacevic, que vuelve recuperado de un esguince, y Nihat, que vuelve sin estar totalmente recuperado, tendrán mucho que decir si la Real dice algo. Toda la idea del equipo (toque rápido y banda o profundidad) se culmina con ellos.
Lo que hace un año fue un choque de candidato, se nos presenta hoy como el cruce deun equipo lanzado y otro herido, de un equipo con suerte y de otro sin ella. Es difícil saber cómo saldrán ambos del impacto, si es que lo hay, y qué se dejarán por el camino. Pero algo es seguro: contra los viejos enemigos siempre hay partido.