Entrenamiento sin agobios para el Madrid
Día para los suplentes ante un flojísimo equipo holandés

Ganó el Real Madrid un partido sin historia. El rival holandés, con un nombre altisonante de Astronautas, a los que se supone cerca de las estrellas, es muy terrenal: pobre en conceptos de juego y falto de talento individual. Es decir, un equipo de la LEB ante el Real Madrid en el Saporta. Por tanto, descanso para los blancos y victoria sin complicaciones.
Se veía desde el calentamiento que era una jornada para los suplentes. Tan es así que Bennett renunció al tiro (¡ni uno!) para hacer felices a sus compañeros con las asistencias. El día que quiere todo entrenador para sacar a los que nunca juegan, a los que se sientan al final del banquillo y a los que casi no conoce por el nombre de pila.
Sin embargo, Lamas convive con la inseguridad del juego de su Real Madrid. Más que un técnico conservador parece un entrenador atormentado. Para sacar a Hernández-Sonseca, el gigante del plantel, necesitó consumir 25 minutos, y para darle la alternativa a Roberto Núñez esperó al 35. Sin que se sepa por qué, desoyó la petición de sus aficionados que solicitaban a gritos al base. Osea, que jugó un ratito y cuando quiso Lamas, cuando el partido no tenía historia, cuando Mumbrú había ratificado otra gran actuación gracias a sus tiros de media y larga distancia.
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Es más, ayer había titulares que pedían descanso (Bennett, Kambala, Fotsis y Herreros), y suplentes que miraban al banquillo para que les quiten la brida (Victoriano ha decidido definitivamente renunciar al tiro) para jugar con alegría.
Los titulares jugaron para asegurar el triunfo, los primeros recambios tuvieron más minutos de lo habitual, y los dos jugadores de casa que algún día es posible que los necesite Lamas (Sonseca y Núñez) recibieron el regalo de salir a una pista sin tensión, con todo ventilado desde hacía mucho.
