Fueron recibidos en Barajas como héroes
300 hinchas jalearon a Los Galácticos a las 2:40 de la madrugada


Fiesta en El Prat, en el avión y en Barajas. El regreso del equipo a la capital tras ganar al Barcelona en el Camp Nou se convirtió en una auténtica apoteosis. La ocasión lo merecía. El 6 de diciembre de 2003 será una fecha recordada para el madridismo. Esa noche se rompió el maleficio de los 20 años sin ganar en el feudo blaugrana y los protagonistas de la hazaña volvieron de las trincheras enemigas conscientes del logro, entre bromas y risas. Florentino Pérez y Jorge Valdano encabezaron la expedición.
La verbena empezó en el aeropuerto de El Prat, hasta donde se desplazaron cientos de aficionados blancos para despedir a los suyos. Carreras, empujones, gritos de histeria al paso de los galácticos y flashes cruzados en busca de los cracks compusieron la fotografía.
El vuelo IB5641 que transportó a la plantilla se convirtió en una continuación de lo vivido en El Prat. La plantilla rebosaba alegría y la euforia se comenzó a materializar en cánticos. Los argentinos empezaron con las bromas, que pronto se extendieron en la parte de atrás de la nave, donde estaban ubicados los jugadores.
Pero serían los aficionados madridistas que aguardaban la llegada del equipo en Barajas quienes pondrían el colofón a la fiesta. Unos 300 hinchas aguaraban en la puerta de salida de la terminal. Eran las 2:40 de la madrugada cuando el primero en salir, Luis Figo, recibía los aplausos generosos que le volvían a recordar la gesta.
Sólo el cordón policial dispuesto ante la avalancha de gente que acudió a Barajas impidió que los jugadores tuvieran dificultades para salir de la terminal. Aún así, los galácticos se mostraron cercanos a la afición y a pesar de la hora tardía y del cansancio acumulado por el partido y el viaje, se pararon a firmar autógrafos y se prestaron a fotografiarse junto a los hinchas. Nunca un regreso de Barcelona fue tan dulce para el Madrid. Los aplausos a la salida y a la llegada del equipo de su batalla en el Camp Nou estaban justificados. Los galácticos demostraron que 20 años no es nada...
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Fue el comentario más oído en el avión durante la vuelta. "Se ha acabado el gafe del Camp Nou en Liga". La historia es caprichosa y ha querido que este año se acabara la leyenda negra de los blancos en el feudo del eterno rival, que se prolongó durante 20 años. Sin embargo, también es cierto que el Madrid no ha perdido allí en los últimos dos años: La temporada pasada los blancos empataron a cero en el famoso encuentro del cochinillo. Una temporada antes, la 2001-02, el Madrid le ganó al Barça en la Champions 0-2 (goles de Zidane y McManaman) y en Liga se empató (1-1, gol de Zizou).