Primera | Real Madrid 2 - Atlético 0

Sperman Ronie os puso en vuestro sitio

El Atlético tardó 14 segundos en saber por qué "de Ronaldo al cielo"

<b>DERBY DE COLOR BLANCO</B>. El derby liguero número 133 fue de clarísimo color blanco. El Madrid lleva 70 victorias, por 35 del Atlético y 28 empates.
Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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El derby tenía un dueño y todos lo sabíamos (menos tú, Manolete). Ronaldo se toma estas pachangas con el Atleti como si fuesen juergas con caipirinha en la arena cálida de la playa de Copacabana. Fue ver a Simeone y se dijo: "Ésta es mi fiesta". El Frente Atlético ni siquiera había entrado en el Bernabéu y el gordito ya había dejado su sello inconfundible con un gol que superó la velocidad de la luz. Tardó sólo 14 segundos en fundir al Mono. Fue un gol con eyaculación precoz incluida. Pero el orgasmo que provocó entre la white people quedará para los restos...

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El Niño Torres, que fue lo único digno del SWAT Team, llevaba en la víspera del clásico una camiseta que serigrafiaba un héroe de estreno: Sperman. Ronie tardó poco en pedirse un personaje que al crack le va al pelo. El gol número once de O Rei sirvió para marcar el territorio entre un anfitrión que vivió preámbulos festivaleros con el homenaje a otro nueve ilustre (Bam, Bam, Zamorano) y que por megafonía elevaba los decibelios del pueblo con el hat-trick de Salva (un madridista confeso al que adoro) a ese Barça without Ronaldinho, que es más vulgar que comerse un plato de macarrones con las manos. Con o sin cochinillo, el Barça-Madrid se dibuja con tanta superioridad como mostró R9 ante Simeone. Posiblemente, el central más endeble y limitado al que se haya enfrentado nunca.

Ni siquiera hizo falta que Pino tuviese ataques de mala conciencia. El gol del ratonero Raúl (el 161 que lleva en Liga) sirvió para matar la emoción y convertir el derby en una pasarela anárquica con barra ibre incluida. Ahí se vio que Bravo y Pavón son dignísimos centrales para el Madrid, que Iker es el number one en el mano a mano, que Salgado es un león en libertad, que Figo es una fiera, Zidane un domador y Becks un tigre feliz. Son los relíderes de la Liga. Lo siento Torres. Vente pa’l Madrid...

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