Rugby | Australia-Inglaterra

Australia ya piensa en la República

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Si la Reina de Australia no puede decantarse por los wallabies, ¿por qué tiene que seguir siendo alguien importante para nosotros". Allison Henry, director

nacional del Movimiento Republicano de Australia, escribió

hace dos días este pensamiento en el diario generalista The Australian, bajo la ya célebre imagen del príncipe Harry, enloquecido con la selección inglesa. Australia, agrupada con las demás naciones británicas en la Commonwealth,

es una monarquía constitucional y su reina es la

de Inglaterra: Isabel II Windsor.

Expuestos a una nueva borrasca, y ante los insistentes

requerimientos y cartas de la prensa australiana, los portavoces del palacio de Buckingham proclamaron solemnemente que la Reina "jamás expresaría predilección

u opinión alguna sobre la final de rugby", y que iba a ver

el partido en la intimidad de sus habitaciones privadas en Buckingham.

Lejos del silencio de Buckingham, Australia se dio al frenesí: en las calles de las principales ciudades, Melbourne, Sydney, Canberra... brotaron pantallas

gigantes para seguir la finalísima del Telstra Stadium. Enfrentamientos verbales, cánticos constantes. Padres de familia pintaban las caras de sus hijos pequeños con los colores de cada bando. Y la cerveza corría como el demonio. El Mirror inglés tituló: "¿Esto es todo lo que tienen ellos?", bajo la imagen del más famoso trasero australiano:

el de Kylie Minogue, envuelto en lencería.

Lo de la República no es broma en Australia y rebrota en ocasiones como ésta: "El sueño y la pesadilla", titulaba ayer proféticamente The Age, bajo una foto de la Copa Web Ellis... y otra de Jonny Wilkinson, impasible ante

las pasadas de la fuerza aérea australiana sobre el Telstra Stadium, ya despojado de las pistas atléticas de los Juegos Olímpicos 2000. Por cierto: Wilkinson le ha hecho un gran favor a los almacenes Marks&Spencer. Su novia, la lánguida y discreta Diana Stewart, es la cara oficial de las campañas publicitarias de esta empresa. "Pero nadie verá

a Wilkinson emergiendo de un club nocturno de Madrid a las

tres de la madrugada, ni comprando ropa en las más exóticas

boutiques de Londres. La suya sí es una imagen para el

recuerdo", escribe venenosamente Richard Williams en The

Guardian. ¿De quién se estaba acordando? Por cierto: David

Beckham es muy amigo de Jonny Wilkinson.

Más de 18 millones de cervezas

Inglaterra quedó ayer totalmente paralizada durante

los cien minutos que duró la final. Las calles se quedaron

desiertas, como prueba que el tráfico disminuyó un 60 por

ciento. Eso sí, los pubs estuvieron repletos de aficionados, que se bebieron más de 18 millones de cervezas. Además, en las casas de apuestas se movieron más de 43,5 millones de euros.

Mensajes de la Reina y Tony Blair

La reina Isabel II envió un mensaje de felicitación al seleccionador inglés Clive Woodward, según anunció un portavoz de Buckingham Palace. Además, el primer ministro

británico, Tony Blair, que vio el par tido por televisión en

su casa de Chequers (afueras de Londres), también felicitó

a los campeones, de quienes dijo: "Deben estar orgullosos

por su actuación, su espíritu y su personalidad".

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