Yo Digo | Juan Mora

Afortunadamente no todo es doping

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Ayer hubo debates ciclistas. En Sevilla y en Alcobendas. Al ciclismo le gusta debatir cuando no está en competición, lo cual es de celebrar porque significa que hay inquietud y ganas por hacer las cosas bien y, si es posible, mejor. El debate de Alcobendas no es que fuera expresamente ciclista, sino que estaba encuadrado en unas jornadas de ciencia y deporte, organizadas por CosmoCaixa, y como ayer fueron de invitados Pedro Delgado y Nicolás Terrados, director médico del extinto equipo ONCE, junto a un servidor, pues se habló mucho de ciclismo, pese a que el tema era delicado.

Noticias relacionadas

"Deporte de competición: el cuerpo al límite" era el título del debate. El doping quedaba implícito. Y se habló de doping, cómo no. Delgado más que Terrados. Llegó a reconocer que "el doping aparece cuando alguien lucha por ser el número uno o cuando un corredor se juega un contrato". Pero aseguró, y con conocimiento de causa, es de suponer, que el doping no lo es todo. Habló de que los límites se alcanzan por la genética heredada, por la condición física, por el entrenamiento, por la nutrición y por el descanso. Demasiados factores como para que el doping ocupara todo el tema.

Delgado puso el ejemplo de un rival que él mismo sufrió: "Fignon era bueno por su mentalidad. Su doping era la mala leche que tenía por ganarnos". Pues a lo mejor es verdad. El doping puede suponer un porcentaje insignificante en la condición de campeón. Terrados no se atrevió a cuantificarlo: "Hay demasiadas variables para concluir que con la EPO se gana tanto". Para Terrados hay más problemas que el doping a consecuencia del esfuerzo: "Alteraciones del sistema hormonal, del metabolismo, de la estructura ósea y muscular..." Afortunadamente, no todo en el ciclismo es doping. Es verdad.

Te recomendamos en Polideportivo