"El fútbol va hacia donde va el Madrid"
Valdano asegura que en tres años el club ha recuperado el liderazgo mundial: "Solamente se nos puede culpar de ir demasiado deprisa"

Lleno hasta la bandera, que la había, hasta cuatro. Entre el público, chicos del Colegio Corazón de María, todos en torno a los 13 años, esa edad en la que ellos estornudan y ellas suspiran. Entre los asistentes, incisivos periodistas, directivos del Real Madrid y leyendas del club como Emiliano, que se ha dejado perilla y es Atos, Portos y Aramis, todos a un tiempo. También está el alcalde de Alcobendas, José Caballero, bronceado envidiable. Incluso un micro de TV3.
Cuando entra Valdano ellas piensan que les gustaría que les diera Matemáticas, propondrían seminarios. Ellos están boquiabiertos, este hombre es el jefe de Beckham, Ronaldo y Zidane (son niños). El director general deportivo aparece impecable, como siempre, traje gris marengo, gomina y corbata granate, suficientemente oscura para no ser barcelonista. Los botones del cuello de la camisa son un mensaje cifrado y quieren decir que un día fue hippy, pero la vida nunca es como esperamos. A veces es mejor.
Pedro Ferrándiz, otro ejemplo de dandismo (más clásico, más Brummel), hace las introducciones pertinentes, incluso las impertinentes, porque recuerda al final de su elogiosa intervención que Valdano también es director de la sección de baloncesto. Ferrándiz, genial, se maneja como un productor de la Metro atropellado por el cine sonoro, cualquier tiempo pasado fue mejor. Porque yo mandaba, añadiría él.
Valdano comienza su ponencia centrando el asunto: "Tal vez la palabra que define al Real Madrid es la identidad. La figura de Di Stéfano fue hímnica, un sello, una columna. Bernabéu fue capaz de adelantarse a su tiempo, como Florentino. Tanto Di Stéfano como Bernabéu representan la identidad deportiva e institucional del club".
"Cuando llegué al Madrid, en la frontera de los 30, esperaba algo especial y en cambio lo que encontré tenía algo de cutre. Sin embargo, la verdadera diferencia la descubrí en los discursos casuales del vestuario. Había un permanente desafío tirado al aire: había que ganar. Eso es lo que distingue al Madrid de otros clubes que viven atados a un victimismo histórico, en el Madrid no hay escondites, hay una historia que honrar. Les puedo asegurar que hay pocas cosas más incómodas que el silencio del Bernabéu".
Mientras Valdano habla (o convence), el mundo de la política, de aquí a la Patagonia, busca desesperadamente líderes con imagen y discurso, porque la ideología es lo de menos, se aprende tan fácil como se olvida. Quien compara a Laporta con Kennedy debe hacerlo por el flequillo, no creo que sea por su facilidad para organizar picnics y barbacoas.
Prosigue Jorge Fitzgerald: "La llegada de Florentino ha sido revolucionaria como modelo de gestión. El club ha recuperado el liderazgo mundial y la idea cabe en una sola frase: Zidanes y Pavones. Se ha experimentado un salto de calidad y de identidad. Hace tres años había cuatro jugadores de la cantera en una plantilla de 25 y ahora hay doce en una plantilla de 21, tres chicos de la casa por cada estrella. Solamente se nos puede acusar de ir demasiado rápido".
Como la mejor defensa es un buen ataque (filosofía vital y deportiva), Valdano no rehúye las cuestiones delicadas, las rebate. "A quienes dicen que hay diferencia de criterios entre el entrenador, el presidente y yo mismo les recordaré que hay un órgano de gobierno formado por Florentino Pérez y la Junta encargado de definir las estrategias. Y la estrategia es tan clara, Zidanes y Pavones, que no hay lugar al conflicto".
"Por lo que se refiere al sesgo comercial que dicen que ha adquirido el Madrid debo aclarar que el fútbol va hacia donde va el Madrid, aunque tal vez el Madrid va más rápido. No obstante, ese sesgo comercial se atenúa con la cantera, que nos pone en relación con la ciudad mientras los cracks nos ponen en relación con el mundo. Los futbolistas primero son cracks y luego mediáticos. Los jugadores están pasando exámenes permanentemente. La gente es quien los examina cada tres días, por eso es casi imposible equivocarse. Por otro lado, no veo perversión alguna en considerar a nuestros aficionados como clientes".
"El ideal platónico del fútbol, al menos para los de mi generación, es el Brasil del 70. En ese equipo había cinco que jugaban de lo mismo, de 10, pero se fueron adaptando hasta encajar todos, unos se tendían a la izquierda, otros a la derecha. El Madrid está haciendo eso. El equilibrio ecológico del fútbol acoge a todos los cracks, ellos nunca se molestan, el talento se fortalece en contacto con el talento".
"Además, las grandes figuras del Real Madrid tienen un enorme respeto por la diferencia. Ronaldo, por ejemplo, es la gran potencia y los largos reposos. Raúl, en cambio, es la hiperactividad. Y nadie se molesta por las peculiaridades del otro. Raúl sabe que ha llegado a ser de los mejores del mundo gracias a ser hiperactivo y sería absurdo que cambiara eso".
Como se puede comprobar, a Valdano se le escapan las sentencias, lo que está muy bien pero también esclaviza. Y lo de "los largos reposos de Ronaldo" promete cuajar. Aquí va otra: "En el Madrid existe competencia en la vanidad, es como si se pelearan por ser la portada del AS del día siguiente y eso les hacer ser aún mejores".
Una hora de intervención y ni un bostezo, nadie que se revuelva en la butaca, algo cuasi milagroso a la hora que suenan las tripas. Acabado el introito, comienza el turno de preguntas. Arranca un joven: "¿Por qué echaron a Del Bosque?" Así, a quemarropa. Valdano se ríe un momento y vuelve a subirse a la tribuna, correcto, sin querer ser falsamente didáctico. "Fue la decisión más difícil y más discutida que tomó la Junta. Del Bosque hacía un trabajo soberbio, pero nos movió el temor a que los síntomas de desgaste llegaran a mitad de temporada; vivimos en un mundo latino en el que se desgastan los mensajes. Quisimos hacer gestión y no política". Disparo esquivado. Y sin mover un rizo.
El siguiente joven también pertenece al colegio (de periodistas). "¿Por qué Beckham y no un central?". "Porque Beckham nos hace mejores y eso es difícil conseguirlo con un central. Pese a todo, lo intentamos con Milito (...) y después con Ayala, pero el Valencia no quiso asumir el coste social del traspaso al Madrid. Eso nos ha permitido reconocer la eficacia de la solución propuesta por el entrenador y además nos permite disfrutar de Beckham" (Sí, sí, responde una muchacha).
Y la primera chica: "¿En qué se diferencia este Madrid del equipo en el que jugó usted?". "Básicamente en que si Florentino hubiera estado en aquel Real Madrid yo no hubiera jugado, lo hubiera hecho Maradona. Entonces no estaban los mejores del mundo, no había acoso mediático y nació la mejor generación de España, pero la grandeza era igual".
Los chicos del Colegio Corazón de María preguntan también a Valdano por las renovaciones de Salgado y Roberto Carlos. "Estamos en ello y para conseguirlo hemos llegado al límite de nuestras posibilidades, pero una oferta imbatible podría dejarnos fuera porque no podemos luchar contra todos los clubes del mundo. Ahora mismo, hemos hecho ofertas de renovación a Guti, Raúl y Míchel Salgado y de aquí al día 30 esperamos que estén resueltos esos casos. Algunos van razonablemente bien y otros razonablemente mal".
Y una joven apunta el posible fichaje de Fernando Torres (tal vez inspiración en su carpeta junto a Bisbal), lo que despierta el rumor de la sala: "Es un excepcional jugador y me parece hasta mal que se le discuta, pero en esa posición tenemos a jugadores muy buenos...". Que me aspen si de ésta no salió un poco engañando (y esto lo digo yo).
El alcalde de Alcobendas, José Caballero, que tiene compromisos y debe marcharse, se despide con una pregunta inmobiliaria y dinamitera. "¿Hubiera sido posible el proyecto del que habla sin la venta de los terrenos de la Ciudad Deportiva?". "Sí, porque lo más difícil fue la contratación de Figo, por el que se pagaron 10.000 millones de pesetas. Desde ese momento la filosofía fue que los grandes jugadores acabarían por reportar dinero al club. También quiero recordar que los salarios entonces eran el 90% de los gastos y ahora suponen el 57%".
Hasta que llega el turno de los periodistas. Carlos Toro, columnista en El Mundo, letrista, músico, cantante y experto en armas de última tecnología (también dandy), sugiere si la galaxia y el glamour no implican también un exceso de trivialidad. Valdano ve la jugada: "En el cumpleaños de Ronaldo se produjo la sobreinformación de una prensa sin códigos. Los jugadores nunca han estado tan vigilados como ahora. Somos un equipo de sueños que debe ganar partidos de carne y hueso. Hay que entender partidos en clave de sufrimiento. A Maradona se pasaron la vida diciéndole que era Dios y cuando hizo algo que no gustó a la gente empezaron a decirle que sólo era un hombre".
El debate futbolístico se interrumpe por la pregunta de un muchacho, estrambótica a no ser que maneje información confidencial, que todo puede ser. "Si Raúl abandona el equipo en el mercado de invierno, ¿sería una decepción?". "No, no sólo sería eso. Sería una catástrofe", se ríe Valdano.
Y sigue la conversación, mezclada la teoría y la práctica, el pasado y el presente. "Lo mejor de lo que me ha pasado en la vida fue ser jugador de fútbol, mucho más que ser entrenador o director deportivo. Esa es una pregunta fácil. Yo estoy aquí frente a ustedes por mi pasión para el fútbol, no por otra cosa".
Lo chavales siguen disparando. "Yo quiero ir al Bernabéu, pero me da miedo por todo lo que pasa allí...". Valdano encaja el golpe: "Te recomiendo que vayas al Bernabéu sin miedo. No te preocupes por la violencia, porque en los últimos tres años no se ha registrado ni un solo incidente dentro del estadio. Creo que no hay un lugar tan cómodo y seguro como este estadio". El niño insiste. "Ya, pero es que lo que hay fuera del estadio me da más miedo aún". "Fuera del Bernabéu, no es el club el que controla. Ahí, todo lo maneja la Policía. De todas formas, no creo que haya habido tantos casos preocupantes".
Paco Grande, de TVE, introduce a Guti en la charla y se pregunta por qué es un jugador que cae tan antipático para buena parte del público: "Es uno de los jugadores de mayor calidad del mundo, pero hay algo gestual que lo perjudica. El gesto lo condena ante el público. Por ejemplo, el hecho de peinarse en el campo, lo aleja del público".
Beckham aparece de la mano de José Sámano, de El País, que afirma que nadie se cree que el Manchester dejara escapar a Beckham por sólo 25 millones de euros. "No hay nada oculto. A Beckham lo pusieron en el mercado y él nos dijo que quería jugar al lado de Zidane, Raúl, Figo y compañía. No sé lo que impulsó al United a venderlo. No lo puedo contestar ni debo contestarlo. Sólo digo que estamos disfrutando de Beckham. Es feliz. Un futbolista que además de calidad aporta cantidad. Quizá eso haya sido una sorpresa para muchos".
"¿Que si estamos preparados para que salga del Madrid alguno de los cracks que tenemos? De momento, no hay inminencia de que eso vaya a ocurrir. A Raúl y a Roberto Carlos les quedan aún más de un año y medio de contrato. No hay que inquietarse".
Turno de nuestro Roncero, uno de los apóstoles de la causa. "¿Pero tú les dices que después del Madrid no hay nada...?". "En los contratos de nuestros jugadores hay cláusulas de rescisión. Además, quiero decir por delante que el Madrid no vende a sus cracks. De aquí en adelante nos remitiremos a sus cláusulas de rescisión y seremos ejemplares en esto. Ya sea Abramovich el que quiera comprar o cualquier otro".
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"No me imagino un Madrid sin Roberto Carlos. Queremos que siga aquí hasta el final de su carrera, porque es un jugador que lo valoro en términos históricos. Nunca un lateral tuvo tanta influencia en un equipo. Es un crack de dimensiones históricas. Nadie puede suplirlo".
Y Ferrándiz da el asunto por concluido y para ello recomienda un reposo ronaldiano... y un canapé. Y los chicos aceptan.